sábado, agosto 05, 2006

La lucha de clases en México

México vive un momento peculiar, una coyontura histórica capaz de haber creado condiciones para el surgimiento de una movilización popular profunda que pone en evidencia las contradicciones del desarrollo del sistema capitalista y de su componente, el sistema político mexicano. No hay que olvidar que los intereses que se ponen en juego no son pocos, es por un lado, la ganancia enorme de los grandes capitales contra los pequeños capitales y las diferentes clases oprimidas que componene nuestra sociedad.
Es de notarse que de estas clases oprimidas se nutre la movilización popular en marcha, el destino que tome esta movilización mucho dependerá de las necesidades de la gente a la que el capital cada vez deja relegada y degenerada económicamente hablando, así como también mucho dependerá de como se maneje políticamente esta coyontura por parte de los que se han puesto al frente de esta movilización con su dirigente Lopez Obrador.
La movilización popular es importante y es necesario apoyarla pero también estudiarla, aprender y aprehender de ella, de su demanda y de su capacidad de organización. Más alla de una demanda política, lo que se exige es una demanda económica, acabar con el empobrecimiento absoluto y relativo de la población causado por la acumulación gigantesca de unas cuantas empresas multinacionales, es demandar una vida digna ante la enorme desigualdad en que vivimos los mexicanos, y aquí es necesario desmenuzar bien en que consiste la demanda económica. Pero ¿cómo alcanzar una demanda cuando la política económica va de acuerdo a las leyes del capital que es la acumulación con la consecuente superpoblación relativa? El problema es el sistema económico social que nos gobierna, el capitalismo y luchar contra el capitalismo requiere no sólo de una movilización popular, sino de una mayor organización que solo se puede dar con la consciencia de la gente, con la politización de la sociedad, con la formación de una organización revolucionaria y eso no es sencillo, se consigue a partir de mucho trabajo de masas hecho por un partido de clase, bien definido y bien ubicado en los acontecimientos sociales.
Esa capacidad de organización no se da sólo con la manifestación de las contradicciones de clase, no basta con la movilización popular, sino que debe estar en manos de los más conscientes, de los más claros, de un partido político de clase. Pero eso no lo tenemos, no estamos en estas condiciones aun, hay que construirlas desde abajo, con la gente y esa al parecer es una tarea de gigantes, enorme pero no imposible.