La estrategia de la Cruzada Nacional contra el Hambre en la población: percepción ciudadana
Marco teórico conceptual
Los programas focalizadores
Las estrategias y los programas gubernamentales
dirigidos a combatir la pobreza y la desigualdad existente en México tienen
como finalidad apoyar a los grupos de población más vulnerable a través de
transferencias de ingreso o de acceso a los programas sociales, educativos etc.
¿Qué tanta población se puede beneficiar de dichos programas?, ello depende primeramente
del conocimiento que la población tenga de su existencia y de los requisitos
para participar en dichos programas.
¿Qué programas o estrategias han existido en
las últimas décadas en México?, por mencionar algunos se encuentra PROCLAMAR
1977, PRONASOL 1988 y PROGRESA 1977 (Cardozo
Brum, 2006), OPORTUNIDADES 2001 y ahora el PROGRAMA NACIONAL CONTRA EL
HAMBRE 2013.[1]
El uso de los programas sociales para combatir
la pobreza y desigualdad se puso de moda durante el periodo neoliberal, debido
a la creencia, por parte de los autores neoliberales, de que los programas
focalizados permiten no distorsionar el mercado o impedir su funcionamiento (Czarnecki,
2013: 186), luego entonces la forma de combatir la pobreza no debía ser
con la intervención del gobierno para no influir sobre precios y salarios, pues
eso había provocado la desestabilización de la economía en el periodo
populista, luego entonces nunca más el Estado puede utilizar la política
económica fiscal o monetaria para influir sobre la economía; el único recurso
que le quedaba para paliar la pobreza y la desigualdad eran este tipo de
programas.
Sin embargo, el uso de los programas no ha
permitido mitigar la pobreza de manera importante, es más podemos señalar que la
persistencia del problema se debe precisamente a este cambio en la política económica
imperante desde 1982 o incluso desde antes cuando “el modelo del Estado de
Bienestar entró en crisis debido a la insuficiencia de ingresos para solventar
los gastos sociales” por lo que “el Estado debía limitarse a garantizar el
desarrollo de procesos de externalización de lo que habían sido sus funciones centrales
en el modelo anterior.” (Cardozo Brum, 2006:18). Esta nueva política de desarrollo neoliberal
propició que el Estado disminuyera sus funciones en la economía dejando a la
deriva a un porcentaje importante de la población con tal impacto que los
programas no han servido para aminorar la pobreza y la desigualdad. Una tesis
central de este artículo sobre el por qué los distintos programas no han dado
resultados esperados se debe al desconocimiento que la población tiene sobre
dichos programas, aunque puede haber otras variables explicativas.
¿Eficiencia en los programas sociales?
¿Han logrado los programas
sociales aplicados por los gobiernos anteriores reducir la pobreza y la
desigualdad? Mientras que los datos del
gobierno muestran signos positivos, se puede afirmar que dichas políticas no
llegan a todos lugares donde se necesitan y por lo tanto es imposible hablar de
impactos positivos de estas políticas, de hecho, las investigaciones no siempre
arrojan resultados satisfactorios debido a que la configuración institucional
de los programas sociales “consiste en una política de bajo perfil equitativo, regresiva
y excluyente” que “no alcanzan a toda la población”, al “atender sólo a un
segmento de población en pobreza relativa dejando fuera a un importante grupo de
familias” (Arzate Salgado, 2006: 154).
En un estudio específico del programa PROGRESA se demostró empíricamente que en términos de desigualdad el programa
tampoco fue efectivo (Arzate Salgado,
2006).
Los programas sociales como políticas públicas
La teoría de políticas
públicas señala que para que éstas sean efectivas, eficientes y legitimadoras
es necesaria la activa participación de la ciudadanía, y si bien los programas
dirigidos contra la pobreza y desigualdad son mega políticas por su pertinencia
social, no siempre se ha logrado que sean ni eficientes, ni eficasez, ni
legitimadoras.
Un estudio relacionado con
PROGRESA de Felipe Havia, demuestra que la
“inclusión de los pobres en la
solución de sus problemas resultó condensarse en el concepto de
corresponsabilidad más que en el de participación”[2].
La participación como incidencia de los pobres en la operación o diseño del
programa estuvo siempre excluida.” (Hevia,
2009: 7). Mientras que el programa es diseñado por el gobierno sin la
participación ciudadana, para beneficiar a la ciudadanía afectada por la
pobreza, los pobres deben de cumplir ciertas condicionantes obligándoles de esa
manera a renunciar a su participación que debe ser activa mas no pasiva,
provocando que los programas que buscaron hacer frente a un problema real se
vuelve de interés electorero y clientelar mas que coadyubar a aminorar el
problema real.
Cruzada Nacional contra el hambre: ¿Política pública eficiente?
Con lo demostrado sobre el
impacto de políticas públicas o programas contra la pobreza en el pasado,
podemos predecir cual será el futuro de la actual estrategia del gobierno
federal, la Cruzada Nacional contra el Hambre, dada a conocer en diciembre del
2013.
Sin la participación ciudadana
de manera eficaz, el programa puede caer, como lo hicieron los anteriores
programas, en descrédito y dejar muy lejos sus objetivos primordiales, como lo
señala Oliver Azuara “las recetas clientelares de los 1970, 1980 y 1990
probaron ser poco efectivas y focos de corrupción. Si regresamos a formar
clientes en vez de ciudadanos, estaremos dando un paso hacia atrás.” (Azuara Herrera, 2014: 15). Y a eso se puede
encaminar si tomamos en cuenta el grado de conocimiento que la población tiene
sobre el programa, los propósitos y la forma de ingresar al mismo por parte de
la población mexicana.
Nuestro interés se centrará en
un elementos importante de la cruzada contra el hambre, hasta que punto la
población está enterada del programa, y nuestra hipótesis central se centra en
un desconocimiento de la población sobre esta nueva estretagia lo que implica
de entrada su probable fracaso.
Metodología
Se realizaron aleatoriamente 80 encuestas aplicadas
en diferentes colonias de la ciudad de Puebla a través de la técnica de Likert para
analizar hasta donde la población conoce la estrategia del gobierno federal
denominada Cruzada Nacional Contra el Hambre y la forma en que opera este
programa. A los encuestados se les preguntó su nombre, edad, colonia,
dependientes, además contestaron preguntas relacionadas con su estado civil,
escolaridad, nivel de ingreso.
El cuestionario tuvo como finalidad recabar
información que nos indicase el nivel de conocimiento sobre el programa en
general, la forma de operación del mismo, la forma de ingresar a él y las
dependencias que pueden informar sobre el mismo
Estado civil
|
Soltero
1
|
Casado
2
|
Unión
libre 3
|
Viudo
(a) 4
|
||
Escolaridad
|
Primaria 1
|
Secundaria 2
|
Preparatoria 3
|
Técnico 4
|
Universitarios 5
|
Posgrado 6
|
Ingreso
|
Menor a 3000 1
|
De 3000 a 6000 2
|
De 6000 a 9000 3
|
De 9000 a 12000 4
|
12000 o más 5
|
|
Conocimiento del programa CNH
|
Nada 0
|
Lo he escuchado 1
|
Regular 2
|
Lo conozco 3
|
Lo conozco totalmente 4
|
|
Operación de la CNH
|
Nada 0
|
Poco 1
|
Regular 2
|
Lo conozco 3
|
Lo conozco totalmente 4
|
|
¿Sabría como ingresar al
programa?
|
No 0
|
Si 1
|
||||
¿Quién informa?
|
Alguna secretaria 1
|
Institución de salud 2
|
Presidencia municipal 3
|
En el gobierno del Estado 4
|
Delegación del gobierno federal 5
|
Podríamos partir de la hipótesis de que la
población en su mayoría no conoce la estrategia o la cruzada nacional contra el
hambre y por lo tanto su impacto puede ser menor al de los objetivos del mismo
programa.
Estadística descriptiva
Los entrevistados tienen una edad promedio de 32.9
años, una mediana y una moda de 30, la edad mínima del entrevistado es de 17 años
y la edad máxima de 79 años, con una desviación estándar de 11.6
El histograma de la arriba muestra la frecuencia
de las edades de los entrevistados concentrándose en su mayor parte entre los
20 y 40 años.
En términos de los
dependientes, en promedio, los entrevistados tienen un dependiente, el mínimo
de dependientes es cero y el máximo son 4. La distribución de frecuencias (arriba) muestra que la mayoría de los encuestados no tiene dependientes.
En cuanto a su
estado civil, el 61.3% de los entrevistados es soltero, el 32.5% es casado, el
3.8% vive en unión libre.
Sobre su nivel de escolaridad, el 51.3% de los
entrevistados es universitario, el 18.8% estudio hasta la preparatoria, el 17.5
estudió algún posgrado.
En referencia al nivel de ingreso, el 25% dijo
ganar menos de 3000 mensuales, el 28.8% dice ganar entre 3000 y 6000 pesos
mensuales, otro 25% gana entre 6000 y 9000 pesos mensuales, sólo el 8.8% gana
entre 9000 y 12000 pesos mensuales y el 12.5% gana más de 12000.
En términos
generales podemos concluir que del total de los entrevistados, la mayoría: está
en una edad entre los 20 y 40 años, no tienen dependientes, son solteros,
tienen un alto nivel educativo, y tienen un ingreso entre 3000 y 9000 pesos
mensuales.
¿Es conocida la estrategia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre?
Habiendo conocido en términos estadísticos la
composición de la población entrevistada en cuanto al número de dependientes,
estado civil, escolaridad y nivel de ingreso, procederemos a analizar que tanto
es conocido el programa de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
La gráfica anterior muestra que el 23.8% de los
entrevistados no conoce la estrategia, el 40% lo ha escuchado, el 17.5% lo
conoce pero no a profundidad, otro 17.5, lo conoce y solo el 1.3% lo conoce a
profundidad.
Se puede deducir que la población no conoce el
programa. Si bien el 40% ha escuchado alguna vez sobre el programa y el 17.5
dice conocerlo pero no a profundidad, el 47.5% dijo no saber cómo opera el
programa, el 23.8% dice conocer poco sobre el proceso operacional, nuevamente
el 17.5 conoce el proceso operacional pero no a profundidad, el 10% asegura
conocerlo y solo el 1.3% dijo conocerlo a profundidad, talas resultados se
muestran en la siguiente tabla:
¿Conoce cómo opera el programa?
|
|||||
Frecuencia
|
Porcentaje
|
Porcentaje válido
|
Porcentaje acumulado
|
||
Válidos
|
Nada
|
38
|
47.5
|
47.5
|
47.5
|
Poco
|
19
|
23.8
|
23.8
|
71.3
|
|
Regular
|
14
|
17.5
|
17.5
|
88.8
|
|
Lo conozco
|
8
|
10.0
|
10.0
|
98.8
|
|
Lo conozco totalmente
|
1
|
1.3
|
1.3
|
100.0
|
|
Total
|
80
|
100.0
|
100.0
|
||
Un elemento adicional y muy importante es que el
83.8% de los entrevistados no sabría cómo ingresar al programa para solicitar
ayuda en caso de necesitarlo y sólo el 16.3% aseguró que sí sabría como ingresar
al programa, esto es más relevante si tomamos en cuenta que la mayoría de la
población entrevistada tiene un alto nivel educativo.
Respecto a la pregunta de si conocen qué dependencia ofrece información
sobre la estrategia, el 27.5% de los encuestados, señaló abría que acudir a
cualquier secretaría, el12.5% señaló que acudiría a una institución de salud,
el 8.8% se informaría en la presidencia municipal, el 15% se informaría en el Gobierno
del Estado y el 31.3% acudiría a una Delegación del Gobierno Federal.
Análisis de contingencia
Respecto al análisis de contingencia entre el conocimiento del programa
y el nivel de escolaridad, el análisis de datos nos proporciona un coeficiente
de contingencia de 0.548 y la siguiente tabla muestra la relación agrupada entre
estas dos variables. Ahí podemos verificar que los que no conocen el programa
son el 100% de los que tienen un nivel educativo de primaria, el 40% de los que
tienen preparatoria, el 16.7% de los que tienen estudios técnicos, el 17.1% de
los universitarios y el 14.3% de los posgraduados.
Tabla de contingencia ¿Conoce el programa? * Su
escolaridad
|
||||||||
% dentro de Su escolaridad
|
||||||||
Su escolaridad
|
Total
|
|||||||
Prim
|
Sec
|
Prep
|
Téc
|
Univ
|
Posg
|
|||
¿Conoce el programa?
|
Nada
|
100.0%
|
40.0%
|
16.7%
|
17.1%
|
14.3%
|
23.8%
|
|
Lo he escuchado
|
46.7%
|
33.3%
|
51.2%
|
14.3%
|
40.0%
|
|||
Regular
|
100.0%
|
6.7%
|
33.3%
|
17.1%
|
21.4%
|
17.5%
|
||
Lo conozco
|
6.7%
|
16.7%
|
12.2%
|
50.0%
|
17.5%
|
|||
Lo conozco totalmente
|
2.4%
|
1.3%
|
||||||
Total
|
100.0%
|
100.0%
|
100.0%
|
100.0%
|
100.0%
|
100.0%
|
100.0%
|
|
La siguiente gráfica muestra que la inmensa mayoría de los entrevistados
no sabría qué hacer para ingresar al programa.
Todos los que respondieron que no conocen el programa no sabrían como
ingresar al mismo, los que han escuchado hablar del programa, el 90.6% no
sabría como ingresar al mismo.
Los que conocen más o menos el programa, el 92.9% no sabrían como
ingresar al mismo y solo los que lo
conocen totalmente sabrían como ingresar a él.
Conclusiones
Una vez realizado el análisis pertinente, se puede concluir que el
programa o la estrategia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre es desconocido
en la ciudad de Puebla en base a una muestra de 80 entrevistas realizadas de manera
aleatoria en distintas colonias de la ciudad de Puebla. Podemos inferir que el
gobierno federal no se ha preocupado por informar a la población sobre dicha
estrategia o la campaña de información ha sido deficiente o ineficiente.
Independientemente de los buenos propósitos de dicha estrategia, su
impacto puede ser menor si la ciudadanía no conoce el programa, mucho menos no
conoce como opera y como ingresar al mismo para participar de sus beneficios.
Siendo que una política pública debe ser eficiente y eficaz gracias a la
participación ciudadana, la demostración de una ciudadanía desinformada sobre
el programa adelanta a predecir que dicho programa caerá en el círculo vicioso
sobre programas similares anteriores como el PRONASOL, PROGRESA, OPORTUNIDADES, que eran manejados de manera clientelar y
focos de corrupción.
[1] Un programa más antiguo todavía a los mencionados es el PIDER, (Programa de Inversiones Públicas para el Desarrollo Rural, surgido durante la administración de Echeverría. (Cardozo Brum, 2006).
[2] Entendiéndose por corresponsabilidad la presencia de condicionantes que impide que los pobres decidan
Trabajos citados
Arzate Salgado, J. (2006). Evaluación de
un programa de lucha contra la pobreza extrema en México desde una perspectiva
cualitativa y. Fermentum. Revista Venezolana de Sociología y Antropología,
138-161.
Azuara Herrera, O. (2014). Cruzada
Nacional contra el Hambre: dudas y preocupaciones. México Evalua: Centro de
Análisis de Políticas Públicas, 1-16.
Cardozo Brum, M. (2006). Políticas de
lucha contra la pobreza en México. Principales resultados y limitaciones. Fermentum.
Revista Venezolana de Sociología y Antropología, 15-56.
Czarnecki, L. (2013). La concepción de
la pobreza en el modelo neoliberal. ¿Cómo entender la lucha contra la pobreza
en México? Frontera Norte, 179-191.
Hevia, F. (2009). Mecanismos de
participación ciudadana y control social en los programas de transferencia
condicionada de renta en México y
Brasil, un análisis comparado. Nómadas, Núm 22.




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