domingo, noviembre 30, 2014

La estrategia de la Cruzada Nacional contra el Hambre en la población: percepción ciudadana

Marco teórico conceptual

Los programas focalizadores

Las estrategias y los programas gubernamentales dirigidos a combatir la pobreza y la desigualdad existente en México tienen como finalidad apoyar a los grupos de población más vulnerable a través de transferencias de ingreso o de acceso a los programas sociales, educativos etc. ¿Qué tanta población se puede beneficiar de dichos programas?, ello depende primeramente del conocimiento que la población tenga de su existencia y de los requisitos para participar en dichos programas.
¿Qué programas o estrategias han existido en las últimas décadas en México?, por mencionar algunos se encuentra PROCLAMAR 1977, PRONASOL 1988 y PROGRESA 1977 (Cardozo Brum, 2006), OPORTUNIDADES 2001 y ahora el PROGRAMA NACIONAL CONTRA EL HAMBRE 2013.[1]
El uso de los programas sociales para combatir la pobreza y desigualdad se puso de moda durante el periodo neoliberal, debido a la creencia, por parte de los autores neoliberales, de que los programas focalizados permiten no distorsionar el mercado o impedir su funcionamiento  (Czarnecki, 2013: 186), luego entonces la forma de combatir la pobreza no debía ser con la intervención del gobierno para no influir sobre precios y salarios, pues eso había provocado la desestabilización de la economía en el periodo populista, luego entonces nunca más el Estado puede utilizar la política económica fiscal o monetaria para influir sobre la economía; el único recurso que le quedaba para paliar la pobreza y la desigualdad eran este tipo de programas.
Sin embargo, el uso de los programas no ha permitido mitigar la pobreza de manera importante, es más podemos señalar que la persistencia del problema  se debe precisamente  a este cambio en la política económica imperante desde 1982 o incluso desde antes cuando “el modelo del Estado de Bienestar entró en crisis debido a la insuficiencia de ingresos para solventar los gastos sociales” por lo que “el Estado debía limitarse a garantizar el desarrollo de procesos de externalización de lo que habían sido sus funciones centrales en el modelo anterior.”  (Cardozo Brum, 2006:18).  Esta nueva política de desarrollo neoliberal propició que el Estado disminuyera sus funciones en la economía dejando a la deriva a un porcentaje importante de la población con tal impacto que los programas no han servido para aminorar la pobreza y la desigualdad. Una tesis central de este artículo sobre el por qué los distintos programas no han dado resultados esperados se debe al desconocimiento que la población tiene sobre dichos programas, aunque puede haber otras variables explicativas.

¿Eficiencia en los programas sociales?

¿Han logrado los programas sociales aplicados por los gobiernos anteriores reducir la pobreza y la desigualdad?  Mientras que los datos del gobierno muestran signos positivos, se puede afirmar que dichas políticas no llegan a todos lugares donde se necesitan y por lo tanto es imposible hablar de impactos positivos de estas políticas, de hecho, las investigaciones no siempre arrojan resultados satisfactorios debido a que la configuración institucional de los programas sociales “consiste en una política de bajo perfil equitativo, regresiva y excluyente” que “no alcanzan a toda la población”, al “atender sólo a un segmento de población en pobreza relativa dejando fuera a un importante grupo de familias”  (Arzate Salgado, 2006: 154). En un estudio específico del programa PROGRESA se demostró empíricamente  que en términos de desigualdad el programa tampoco fue efectivo  (Arzate Salgado, 2006).

Los programas sociales como políticas públicas

La teoría de políticas públicas señala que para que éstas sean efectivas, eficientes y legitimadoras es necesaria la activa participación de la ciudadanía, y si bien los programas dirigidos contra la pobreza y desigualdad son mega políticas por su pertinencia social, no siempre se ha logrado que sean ni eficientes, ni eficasez, ni legitimadoras.
Un estudio relacionado con PROGRESA de  Felipe Havia, demuestra que la
“inclusión de los pobres en la solución de sus problemas resultó condensarse en el concepto de corresponsabilidad más que en el de participación”[2]. La participación como incidencia de los pobres en la operación o diseño del programa estuvo siempre excluida.”  (Hevia, 2009: 7). Mientras que el programa es diseñado por el gobierno sin la participación ciudadana, para beneficiar a la ciudadanía afectada por la pobreza, los pobres deben de cumplir ciertas condicionantes obligándoles de esa manera a renunciar a su participación que debe ser activa mas no pasiva, provocando que los programas que buscaron hacer frente a un problema real se vuelve de interés electorero y clientelar mas que coadyubar a aminorar el problema real.

Cruzada Nacional contra el hambre: ¿Política pública eficiente?

Con lo demostrado sobre el impacto de políticas públicas o programas contra la pobreza en el pasado, podemos predecir cual será el futuro de la actual estrategia del gobierno federal, la Cruzada Nacional contra el Hambre, dada a conocer en diciembre del 2013.
Sin la participación ciudadana de manera eficaz, el programa puede caer, como lo hicieron los anteriores programas, en descrédito y dejar muy lejos sus objetivos primordiales, como lo señala Oliver Azuara “las recetas clientelares de los 1970, 1980 y 1990 probaron ser poco efectivas y focos de corrupción. Si regresamos a formar clientes en vez de ciudadanos, estaremos dando un paso hacia atrás.”  (Azuara Herrera, 2014: 15). Y a eso se puede encaminar si tomamos en cuenta el grado de conocimiento que la población tiene sobre el programa, los propósitos y la forma de ingresar al mismo por parte de la población mexicana.
Nuestro interés se centrará en un elementos importante de la cruzada contra el hambre, hasta que punto la población está enterada del programa, y nuestra hipótesis central se centra en un desconocimiento de la población sobre esta nueva estretagia lo que implica de entrada su probable fracaso.

Metodología

Se realizaron aleatoriamente 80 encuestas aplicadas en diferentes colonias de la ciudad de Puebla a través de la técnica de Likert para analizar hasta donde la población conoce la estrategia del gobierno federal denominada Cruzada Nacional Contra el Hambre y la forma en que opera este programa. A los encuestados se les preguntó su nombre, edad, colonia, dependientes, además contestaron preguntas relacionadas con su estado civil, escolaridad, nivel de ingreso.
El cuestionario tuvo como finalidad recabar información que nos indicase el nivel de conocimiento sobre el programa en general, la forma de operación del mismo, la forma de ingresar a él y las dependencias que pueden informar sobre el mismo

Estado civil
Soltero 1
Casado 2
Unión libre 3
Viudo (a) 4


Escolaridad
Primaria 1
Secundaria 2
Preparatoria 3
Técnico 4
Universitarios 5
Posgrado 6
Ingreso
Menor a 3000 1
De 3000 a 6000 2
De 6000 a 9000 3
De 9000 a 12000 4
12000 o más 5

Conocimiento del programa CNH
Nada 0
Lo he escuchado 1
Regular 2
Lo conozco 3
Lo conozco totalmente 4

Operación de la CNH
Nada 0
Poco 1
Regular 2
Lo conozco 3
Lo conozco totalmente 4

¿Sabría como ingresar al programa?
No 0
Si 1




¿Quién informa?
Alguna secretaria 1
Institución de salud 2
Presidencia municipal 3
En el gobierno del Estado 4
Delegación del gobierno federal 5


Podríamos partir de la hipótesis de que la población en su mayoría no conoce la estrategia o la cruzada nacional contra el hambre y por lo tanto su impacto puede ser menor al de los objetivos del mismo programa.

Estadística descriptiva

Los entrevistados tienen una edad promedio de 32.9 años, una mediana y una moda de 30, la edad mínima del entrevistado es de 17 años y la edad máxima de 79 años, con una desviación estándar de 11.6




El histograma de la arriba muestra la frecuencia de las edades de los entrevistados concentrándose en su mayor parte entre los 20 y 40 años.












En términos de los dependientes, en promedio, los entrevistados tienen un dependiente, el mínimo de dependientes es cero y el máximo son 4. La distribución de frecuencias (arriba) muestra que la mayoría de los encuestados no tiene dependientes.
En cuanto a su estado civil, el 61.3% de los entrevistados es soltero, el 32.5% es casado, el 3.8% vive en unión libre.
Sobre su nivel de escolaridad, el 51.3% de los entrevistados es universitario, el 18.8% estudio hasta la preparatoria, el 17.5 estudió algún posgrado.
En referencia al nivel de ingreso, el 25% dijo ganar menos de 3000 mensuales, el 28.8% dice ganar entre 3000 y 6000 pesos mensuales, otro 25% gana entre 6000 y 9000 pesos mensuales, sólo el 8.8% gana entre 9000 y 12000 pesos mensuales y el 12.5% gana más de 12000.
En términos generales podemos concluir que del total de los entrevistados, la mayoría: está en una edad entre los 20 y 40 años, no tienen dependientes, son solteros, tienen un alto nivel educativo, y tienen un ingreso entre 3000 y 9000 pesos mensuales.

¿Es conocida la estrategia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre?

Habiendo conocido en términos estadísticos la composición de la población entrevistada en cuanto al número de dependientes, estado civil, escolaridad y nivel de ingreso, procederemos a analizar que tanto es conocido el programa de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.


La gráfica anterior muestra que el 23.8% de los entrevistados no conoce la estrategia, el 40% lo ha escuchado, el 17.5% lo conoce pero no a profundidad, otro 17.5, lo conoce y solo el 1.3% lo conoce a profundidad.
Se puede deducir que la población no conoce el programa. Si bien el 40% ha escuchado alguna vez sobre el programa y el 17.5 dice conocerlo pero no a profundidad, el 47.5% dijo no saber cómo opera el programa, el 23.8% dice conocer poco sobre el proceso operacional, nuevamente el 17.5 conoce el proceso operacional pero no a profundidad, el 10% asegura conocerlo y solo el 1.3% dijo conocerlo a profundidad, talas resultados se muestran en la siguiente tabla:

¿Conoce cómo opera el programa?

Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje válido
Porcentaje acumulado
Válidos
Nada
38
47.5
47.5
47.5
Poco
19
23.8
23.8
71.3
Regular
14
17.5
17.5
88.8
Lo conozco
8
10.0
10.0
98.8
Lo conozco totalmente
1
1.3
1.3
100.0
Total
80
100.0
100.0


Un elemento adicional y muy importante es que el 83.8% de los entrevistados no sabría cómo ingresar al programa para solicitar ayuda en caso de necesitarlo y sólo el 16.3% aseguró que sí sabría como ingresar al programa, esto es más relevante si tomamos en cuenta que la mayoría de la población entrevistada tiene un alto nivel educativo.
Respecto a la pregunta de si conocen qué dependencia ofrece información sobre la estrategia, el 27.5% de los encuestados, señaló abría que acudir a cualquier secretaría, el12.5% señaló que acudiría a una institución de salud, el 8.8% se informaría en la presidencia municipal, el 15% se informaría en el Gobierno del Estado y el 31.3% acudiría a una Delegación del Gobierno Federal.

Análisis de contingencia

Respecto al análisis de contingencia entre el conocimiento del programa y el nivel de escolaridad, el análisis de datos nos proporciona un coeficiente de contingencia de 0.548 y la siguiente tabla muestra la relación agrupada entre estas dos variables. Ahí podemos verificar que los que no conocen el programa son el 100% de los que tienen un nivel educativo de primaria, el 40% de los que tienen preparatoria, el 16.7% de los que tienen estudios técnicos, el 17.1% de los universitarios y el 14.3% de los posgraduados.

Tabla de contingencia ¿Conoce el programa? * Su escolaridad
% dentro de Su escolaridad

Su escolaridad
Total
Prim
Sec
Prep
Téc
Univ
Posg
¿Conoce el programa?
Nada
100.0%

40.0%
16.7%
17.1%
14.3%
23.8%
Lo he escuchado


46.7%
33.3%
51.2%
14.3%
40.0%
Regular

100.0%
6.7%
33.3%
17.1%
21.4%
17.5%
Lo conozco


6.7%
16.7%
12.2%
50.0%
17.5%
Lo conozco totalmente




2.4%

1.3%
Total
100.0%
100.0%
100.0%
100.0%
100.0%
100.0%
100.0%

La siguiente gráfica muestra que la inmensa mayoría de los entrevistados no sabría qué hacer para ingresar al programa.
Todos los que respondieron que no conocen el programa no sabrían como ingresar al mismo, los que han escuchado hablar del programa, el 90.6% no sabría como ingresar al mismo.


Los que conocen más o menos el programa, el 92.9% no sabrían como ingresar al mismo y solo los que  lo conocen totalmente sabrían como ingresar a él.

Conclusiones

Una vez realizado el análisis pertinente, se puede concluir que el programa o la estrategia de la Cruzada Nacional Contra el Hambre es desconocido en la ciudad de Puebla en base a una muestra de 80 entrevistas realizadas de manera aleatoria en distintas colonias de la ciudad de Puebla. Podemos inferir que el gobierno federal no se ha preocupado por informar a la población sobre dicha estrategia o la campaña de información ha sido deficiente o ineficiente.
Independientemente de los buenos propósitos de dicha estrategia, su impacto puede ser menor si la ciudadanía no conoce el programa, mucho menos no conoce como opera y como ingresar al mismo para participar de sus beneficios.
Siendo que una política pública debe ser eficiente y eficaz gracias a la participación ciudadana, la demostración de una ciudadanía desinformada sobre el programa adelanta a predecir que dicho programa caerá en el círculo vicioso sobre programas similares anteriores como el PRONASOL, PROGRESA, OPORTUNIDADES,  que eran manejados de manera clientelar y focos de corrupción.



[1] Un programa más antiguo todavía a los mencionados es el PIDER, (Programa de Inversiones Públicas para el Desarrollo Rural, surgido durante la administración de Echeverría.  (Cardozo Brum, 2006).
[2] Entendiéndose por corresponsabilidad la presencia de condicionantes que impide que los pobres decidan 

Trabajos citados

Arzate Salgado, J. (2006). Evaluación de un programa de lucha contra la pobreza extrema en México desde una perspectiva cualitativa y. Fermentum. Revista Venezolana de Sociología y Antropología, 138-161.
Azuara Herrera, O. (2014). Cruzada Nacional contra el Hambre: dudas y preocupaciones. México Evalua: Centro de Análisis de Políticas Públicas, 1-16.
Cardozo Brum, M. (2006). Políticas de lucha contra la pobreza en México. Principales resultados y limitaciones. Fermentum. Revista Venezolana de Sociología y Antropología, 15-56.
Czarnecki, L. (2013). La concepción de la pobreza en el modelo neoliberal. ¿Cómo entender la lucha contra la pobreza en México? Frontera Norte, 179-191.

Hevia, F. (2009). Mecanismos de participación ciudadana y control social en los programas de transferencia condicionada  de renta en México y Brasil, un análisis comparado. Nómadas, Núm 22.