domingo, noviembre 30, 2014

Reseña del artículo: Teoría económica de la acción política en una democracia de Anthony Downs

El autor se propone estudiar un modelo de democracia (bipartidista y multipartidista) desde la perspectiva teórica de la escuela neoclásica de la economía, que parte de la premisa de que el hombre es un ser racional que persigue sus propios intereses y que al hacerlo consigue realizar una función social de manera eficiente.
Para construir su modelo, ubica tres agentes: la ciudadanía, el partido en el gobierno y el o los partidos de oposición, cada uno de los tres agentes ve por sus propios intereses, la ciudadanía vota por el partido que piensa que le dará mayor utilidad estando en el gobierno, el gobierno actúa a través de políticas públicas con el único fin de que eso le reditúe votos y los partidos políticos de oposición buscan el poder por el simple interés de conseguir renta, poder y prestigio que el ejercicio del poder ofrece. El hecho de que los tres agentes busquen su propio beneficio redituará en la existencia de un sistema democrático que es un bien social. De esa manera, los agentes buscando intereses individuales, conseguirán un bien social que es un sistema político democrático.
El autor hace funcionar el modelo en dos contextos, uno ilusorio y uno real, el primero consiste en suponer un mundo con información perfecta, mientras que el segundo consiste en un mundo con información imperfecta. En el primer caso tendremos como resultado unos agentes bien informados donde el gobierno concede a las preferencias de cada ciudadano exactamente la misma ponderación que a la de cualquier otro ciudadano, es decir un voto de un ciudadano es tan valioso como el de otro ciudadano por lo que no hay incentivos de cambiar un voto A para obtener un voto B que finalmente valen lo mismo. La información perfecta hace posible que ningún ciudadano pueda influir sobre la decisión de otro, es decir no existe ningún tipo de persuasión para cambiar de opinión y todo funciona en franca armonía.
Sin embargo, señala el autor, la falta de información completa tanto para los ciudadanos como para los partidos políticos y el gobierno es una situación más realista en las sociedades e influye en la estructura  de casi todas las instituciones sociales. El gobierno y los partidos de oposición no siempre saben lo que los ciudadanos desean, éstos no siempre saben lo que el gobierno y la oposición hacen y proveerse de información completa es costosa, por lo que los partidos políticos, el gobierno y los ciudadanos deben tomar decisiones con la poca información que puedan adquirir con los recursos escasos que poseen.
La existencia de información imperfecta puede tener las siguientes consecuencias: 1. Dado el poco conocimiento, algunos hombres son más importantes que otros porque pueden influir sobre más votos a través de la persuasión, por lo que sería irracional por parte del gobierno tratar a sus ciudadanos con igual deferencia, 2. El gobierno, al ignorar lo que los ciudadanos desean, transforman un gobierno democrático en uno gobierno representativo lo que implica la descentralización del poder, 3. Aparecen los especialistas que influyen en el electorado y en el gobierno y 4. Posibilita que el partido gobernante pueda ser sobornado.
Este modelo de democracia en un contexto de información imperfecta también logra explicar el surgimiento de las ideologías. Debido a que la información es imperfecta y escasa, los ciudadanos relacionan la ideología con lo que los gobiernos hacen, es decir hacen una deducción que les permite abaratar la información y tomar decisiones más certeras. De esa manera pueden votar racionalmente comparando ideologías en vez de comparar todas las políticas gubernamentales.
La demanda de ideologías por parte del electorado provoca que los partidos oferten ideologías en un afán de ganar votos. De esa manera se crean los partidos de izquierda y los partidos de derecha y entre estos dos partidos pueden subsistir otros no tan radicales hacia uno u otro lado. El autor señala que el tipo de democracia y la eficiencia de dicha democracia dependerán de la distribución ideológica del electorado. De esa manera podemos tener las siguientes probabilidades.
Una democracia bipartidista estable, se logra cuando la distribución ideológica del electorado se encuentra más hacia el centro, (ni de extrema izquierda ni de extrema derecha), ello provocará que los dos partidos de oposición tengan a parecerse en muchos aspectos y que la políticas públicas sean más estables y sin cambios muy radicales, lo que aumenta la eficiencia de la democracia.
Una democracia bipartidista inestable, se logra cuando la distribución ideológica del electorado se encuentra en los extremos, ello propiciará que en caso de alternancia, las políticas que se implementen sean radicalmente distintas cada periodo gubernamental y que una gran parte del electorado no se sienta representado lo que puede devenir en tiranía.
Una democracia multipardista se presenta cuando la distribución de los electores es multimodal que obliga a los partidos a tener una ideología que los distinga lo más posible de los demás, por lo que en caso de llegar al gobierno deben formar coaliciones (debido a que ninguno de ellos logra la representación mayoritaria de los ciudadanos), de esta forma el gobierno remunera a los votantes de cada grupo por su apoyo, lo que provoca que sus políticas públicas sean poco definidas e integradas que las de un gobierno bipartidista.
Por lo tanto el hecho de que el sistema político democrático tenga dos o más partidos depende de la distribución de votantes en la escala ideológica y las normas que rigen el sistema.

Finalmente el autor concluye que dado que la información es imperfecta y es costosa, ningún agente con capacidad de decisión está en condiciones de conocer todo lo que pueda afectar a su decisión antes de tomarla, por lo que se concluye de que es irracional que la mayoría de los ciudadanos adquieran información política con el propósito de voto, por consiguiente, en términos generales, la ignorancia en política no es consecuencia de una actitud apática y poco patriótica, sino una respuesta totalmente racional en un sistema democrático, lejos de lo que es el ideal desde la visión tradicional. Por último, lo que el autor busca con este trabajo es rescatar un tipo de análisis de la democracia que tome en cuenta el aspecto económico y político.