miércoles, julio 20, 2005

Acerca de qué es la política

Juan Carlos Domínguez Vergara.
Filosofía Política.
ACERCA DE QUÉ ES LA POLÍTICA.
PRESENTACIÓN.
El presente ensayo tiene como objetivo hacer una revisión crítica acerca del tema de lo que es la política y las diferentes concepciones que nacen de este concepto aparentemente contrapuestos. Mucho se ha hablado sobre este tema tan discutido en todo el mundo por lo que éste trabajo no tiene la presunción de descubrir el agua tibia, sino más bien tiene la finalidad de fijar una posición clara de lo que entiendo acerca de dicho tema y de buscar los argumentos que me permitan justificar dicha posición en la que me ubico.
Partiendo que todos tenemos una actitud política en lo que hacemos y que es necesario actuar con responsabilidad en el plano de lo social por las consecuencias que puedan acarrear nuestros actos, me permito afirmar que todos tenemos un papel importante dentro de la sociedad que formamos parte y es menester ser lo bastante crítico para cumplirlo cabalmente sobre todo en cuanto tomamos consciencia de que todos nuestros actos no nos perjudican, o en su caso nos benefician, sólo a nosotros sino que tiene consecuencias para terceras personas y que por lo mismo es necesario actuar con mayor rigor y responsabilidad en aclararnos el papel que jugamos dentro de esta sociedad concreta y hasta donde somos capaces de cumplir con esa responsabilidad y es precisamente a esto que las palabras siguientes de Max Weber es indispensable prestarle atención:
“Es infinitamente conmovedora la actitud de cualquier hombre maduro, de no importa cuantos años, que siente con toda su alma la responsabilidad por las consecuencias y actua conforme a la ética correspondiente y que, llegado el caso, es capas de decir: ‘no puedo hacer nada más, aquí me detengo’”[1]
Por lo tanto debemos decidirnos a dar pasos hacia delante y saber hasta donde podemos y estamos dispuestos a llegar, para convertirnos no en politólogos de ocasión sino en politólogos profesionales.
Lo cierto es que la política forma parte de un debate abierto al que todos tenemos que contribuir en un mundo donde las cuestiones políticas están a la orden del día y los conflictos tanto nacionales como internacionales se recrudecen día a día.
POLÍTICA Y CONSCIENCIA[2].
La política es en primera instancia, una concepción del mundo, una forma de explicarse la realidad, una toma de posición con respecto al mundo. Y esta concepción del mundo conlleva específicamente determinadas relaciones sociales históricas, determinada sociedad y la forma de organización de esa sociedad, por ejemplo, los griegos desarrollaron una democracia de acuerdo a su concepción, donde no impedía la existencia de esclavos, hoy un pueblo democrático y con esclavitud es impensable.
La política al ser una concepción del mundo, es pues, parte de la vida del hombre, ya que éste, se relaciona con su alrededor de acuerdo con su concepción, si bien en esta etapa está más que claro lo que afirma Hannah Arendt de que el hombre no puede vivir sin prejuicios y representan (los prejuicios) ya algo político[3].
Si la política es una concepción del hombre acerca del mundo que le rodea, ésta concepción existe por la consciencia, y qué es la conciencia sino la capacidad del hombre de conocer la realidad para transformarla, de tener conocimiento de si mismo y de la existencia de los demás, de hacer política y relacionarse con su entorno. El hombre al ser un animal político como lo definía Aristóteles, lo es ya por el hecho de ser ya sustancialmente, un animal consciente.
Ahora bien, siendo el hombre un ser consciente, la explicación que tiene acerca de la realidad depende del grado de conocimiento que haya adquirido a través de su devenir, de la historia; de la acumulación de conocimientos acerca de la naturaleza que se ha generado de generación en generación y que ha afectado la concepción que una determinada sociedad tiene del mundo y de si misma, buscando siempre la mejor forma de organización social y generando la necesidad del aparato del Estado y su constante evolución hasta nuestros días.
Así pues, queda que el hombre es un ser consciente y por tanto un ser político por naturaleza, aunque consciencia y política no son términos idénticos, la consciencia es la capacidad de conocer y lo político es una concepción del mundo, que va cambiando en cuanto en la medida en que va conociendo cada vez más.
Así pues veremos en la actualidad diferentes opiniones con respecto a lo político, diferentes conocimientos que tratan de buscar la mejor forma de gobierno y el término de democracia ha sufrido un desarrollo desde los griegos hasta nuestros días. En torno a lo político se ha planteado un debate para llegar a la esencia de lo político y encontramos diferentes posiciones en torno a este tema.
Y así vemos que el hombre va conociendo cada vez más en términos sociales y la concepción que tiene del mundo también va cambiando, por tanto, también va cambiando su concepción política de los hombres.
CONTENIDO Y FORMA DE LO POLÍTICO.
Es un hecho innegable que la realidad se nos aparece bajo la multiplicidad de formas. Como lo plantea Michel Maffesoli, al tomarse en cuenta las formas, “se destacan las múltiples creaciones o situaciones de la vida cotidiana”[4] y esto es importante en cuanto que “al reconocer la pluralidad de cosas a las que remite un término es indicio de la extraordinaria riqueza de las apariencias o fenómenos sociales”[5]. El contenido no se nos aparece en primera instancia sino las formas en que éste contenido se manifiesta. En cuestión de lo que es lo político encontramos múltiples explicaciones con argumentos duros pero que en última instancia se explica bajo formas distintas en que se ve el mismo fenómeno. Esto no desmerita ni desmiente el trabajo que analiza el fenómeno bajo una de sus formas. Por ejemplo, haré mención de un problema económico, la crisis económica de 1929; hay estudios serios que analizan el fenómeno desde diferente ángulo con resultados diferentes, los que afirman que tuvo su origen en la política monetaria, la inflación, gran especulación en títulos y valores que provoco una elevada incertidumbre en los mercados; éstos son los monetaristas como Milton Friedman y los que afirman que el origen fue una reducida demanda efectiva producto del problema del desempleo, la gente no trabaja, no tiene capacidad de compra por no tener ingresos y las mercancías se quedan sin vender, por lo tanto la población tiene que tener capacidad de compra y para que la tenga es necesario abatir el desempleo, como lo plantea Keynes. Aunque su explicación de la crisis parece diferente y contradictoria en esencia, no es más que la explicación desde diferente perspectiva. Así pues la crisis es una y con un solo contenido, sin embargo, no se le presenta de la misma forma a un banquero, a un industrial, al obrero, al corredor de bolsa. Del mismo modo pasa con la concepción que cada autor tiene de lo que considera como lo político. Así por ejemplo tenemos sobre un mismo término, ¿qué es lo político? diferentes respuestas aparentemente contrapuestas, con argumentos válidos en ambos casos por la forma en que abordan el problema, pero con diferentes implicaciones de acuerdo con la posición que cada uno tome. Nos referimos a Hannah Arendt y Carl Schmitt.
Mientras que para Arendt la política tiene su base en la pluralidad de los hombres, que trata del estar juntos y los unos y los otros en lo diverso[6]; para Carl Schmitt la política presenta siempre la existencia de una conflictuidad concreta cuya concepción extrema es la existencia de dos grandes grupos en amigo-enemigo y que lleva forzosamente a la guerra y revolución, en el aniquilamiento del contrario, desaparición física.[7]
Aquí el problema no es tanto saber quien tiene la razón y quién no la tiene, pues los argumentos de uno pueden aniquilar al otro y viceversa, podemos llegar a la conclusión de que no es importante quien tiene razón pero si es importante las consecuencias de la posición concreta o del partido que cada uno de nosotros tomemos. La posición de la primera le permitió luchar por la búsqueda de la democracia y de respetar al otro y sus diferencias, en el caso de Schmitt, la misma posición lo llevó a optar por el camino al fascismo, a justificar la matazón de gente durante la Segunda Guerra Mundial.
Para otros autores la política tiene que ver directamente con los asuntos del Estado y es político aquel que busca el Poder. Así para Max Weber “quienquiera que haga política anhela llegar al poder; al poder como medio para el logro de otras miras, ya sea por puro ideal o por egoísmo, o al ‘poder por el poder’”[8]. Para Weber, todos los individuos realizan política, pero una parte realiza lo que el llama política de ocasión cuando plantea: “En realidad, todos nosotros somos políticos ocasionales cuando depositamos nuestro voto; así mismo, cuando aplaudimos o protestamos en una asamblea política; al desarrollar un discurso político, e, igualmente, cuando realizamos cualquier otra manifestación de asentimiento o a la inversa”[9].
Para Octavio Paz, la política “Es el juego donde se juega el porvenir de los hombres. Un juego que jugamos entre todos y que exige un mínimo de libertad para realizarse. El espacio donde se despliega la libertad política es circo, arena teatro, tribunal, academia filosófica, laboratorio científico e iglesia al aire libre, todo junto. A veces en un pequeño cuarto donde se reúne en secreto un comité; otras es una plaza abierta donde una multitud enardecida asesina o es asesinada; otras más en un campo de batalla grande como el planeta.”[10]
Y podemos encontrar estudios que hacen referencia a diferentes épocas históricas o estudios mismos contemporáneos que hablan sobre política pretendiendo llegar a la esencia de los político, pero a lo más que se ha llegado es a tocar diferentes aspectos de un mismo fenómeno y repito no por ello carecen de falta de seriedad o de crítica sino que se quedan en la pura forma y si bien es cierto como decía Hegel que del contenido no hay nada que no se manifieste o de que el ser se presenta en la forma, no es posible confundir una cosa con la otra.
POLÍTICA Y EDUCACIÓN.
Ahora es necesario abordar aunque sea brevemente la cuestión social de la política. Para Hannah Arendt, el hombre es apolítico y la política nace en el Entre-los-hombres, por tanto completamente fuera del hombre[11]; con respecto a éste punto de vista habría que agregar que los Robinson Crusoe no existen, sino que el hombre siempre vive en sociedad y por lo tanto siempre vive en relación con otros, por lo que al hablar del hombre forzosamente hablaremos en este ensayo del hombre como ser social y la sociedad está compuesta por los hombres vivientes, reales, de carne y hueso y esta sociedad está compuesta por diferentes intereses muchas veces contrapuestos y antagónicos, es decir, vivimos una sociedad no homogénea, no todos los hombres somos iguales, la igualdad no es más que un prejuicio social.
Cuando hablamos de que el hombre es un ser social sólo y en cuanto que es un ser consciente, hacemos alusión al grado de conocimiento que la sociedad en su conjunto tiene acerca de la naturaleza, de lo que ha llegado a acumular a lo largo de la historia, así, en términos generales, pero cuando ponemos atención en el mundo ordinario nos daremos cuanta que la sociedad está compuesta por individuos o grupos con intereses concretos y contrapuestos, convirtiendo la política en lugar de la lucha por respetar y aprender a vivir en lo diverso, en una lucha de intereses; así llegamos que en cuestiones políticas no hay inocentes, hay intereses. El conocimiento libera, es el principio de la libertad y el conocimiento se adquiere educando, sin embargo muchas sociedades contemporáneas viven con poblaciones de un analfabetismo real y funcional alarmante y entonces surge la pregunta:
¿Una sociedad despolitizada?
En que sentido se puede hablar de una sociedad despolitizada si hablamos de que el hombre es un ser político por naturaleza? Obviamente es un contrasentido, pero la contradicción está presente no en la teoría sino en la realidad misma? Habiendo hablado de intereses, hablamos también de que se trata de cuidar esos intereses y hablamos que política es una concepción del mundo y que la concepción se derivaba del grado de conocimiento, de los conocimientos que tiene una sociedad determinada y el dominio de esos conocimientos para explicarse la realidad objetivamente, entonces entre más conocimientos por termino medio tenga una sociedad del mundo más politizada estará, pero como la sociedad esta compuesta por intereses contrapuestos los unos van a apostar a la ignorancia de los otros, por lo que significa el conocer que no es más que la capacidad del hombre para transformar la naturaleza convirtiéndose el conocimiento es un peligro para ciertos intereses que se juegan dentro de una determinada sociedad. Entonces se puede hablar sí, de una sociedad despolitizada, sólo y en la medida en que el nivel de educación media de una sociedad está por debajo de los conocimientos adquiridos por la humanidad a través de siglos. Se puede hablar de una despolitización en relación con lo que un individuo debería de saber y no sabe.
Una sociedad despolitizada no se refiere a una carencia de política, sino a una concepción del mundo surgida a partir de lo que se sabe y se niega a un sector considerable de la sociedad, es la negación del individuo a verse como ser social y alimentar el individualismo, la no participación, la apatía política, la pasividad social. Una sociedad despolitizada en la actualidad representa el alejarse de una sociedad democrática. Una sociedad democrática significa una participación abierta de los individuos no en su triste papel de votante, de político ocasional a lo Weber, sino de sentido real de darle solución a los problemas sociales que vive.
OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD EN POLÍTICA.
Abordaremos aquí uno de los principales pilares de la teoría del conocimiento, el de la relación dialéctica entre la objetividad y la subjetividad y lo llevaremos al plano de lo que se ha dicho hasta aquí acerca de la política. Es necesario recordar que la subjetividad es lo que depende del sujeto y éste puede actuar a partir de una serie de valores o de prejuicios que le lleven a desviarse y al final de su investigación, en lugar de conocer lo que es independientemente de su voluntad, llegue a concluir lo que el cree que es. Es indispensable aclarar que en la disyuntiva entre la realidad y la teoría, la que está mal de principio es la teoría, la realidad nunca se equivoca porque la realidad es y ya.
La política es una concepción del mundo, como ya lo habíamos mencionado anteriormente, pero toda concepción del hombre sobre el mundo es a través de sus conocimientos, pero también de sus pasiones, de sus prejuicios, por lo tanto podemos concluir que toda concepción del mundo es subjetiva, en tanto que depende del sujeto, pero no por ello significa que es imposible llegar a la objetividad, a lo que es independientemente del sujeto.
Siendo la objetividad lo que es, lo que existe, la política es objetiva. En tanto que existe el hombre social, existe la política, la concepción que tiene del mundo independientemente de cualquier época histórica, la objetividad de la política consiste en que es parte de la naturaleza del hombre y lo único que cambia es esa concepción en diferentes épocas históricas o entre contemporáneos. Por tanto la política tiene una existencia objetiva, es real y es menester estudiarla tanto en su contenido como en la multiplicidad de forman en que ese contenido se manifiesta.
CONCLUSIONES.
Siendo la política una concepción del mundo, tal como en este ensayo la hemos definido, todos tenemos a fuerza una posición política ya sea ésta de consciente o inconscientemente pero todos tomamos posición, todos tomamos partido en la vida, de hecho no sólo es necesario tomar partido conscientemente, sino que es una responsabilidad social el hacerlo.
Todos tenemos una concepción del mundo unos más otros menos clara, todos nos formamos una explicación acerca de la realidad y a partir de ella, efectuamos nuestras relaciones sociales y convivimos en sociedad, una sociedad bastante compleja como para pretender abordarla toda en este pequeño ensayo, sólo queda mencionarla porque todo lo que hacemos es político y una posición “apolítico” es precisamente ya, una posición política.
El porque tan complicado es entender la política podríamos concluir se deriva de la sociedad misma, como algo más que la suma de los individuos que la conforman, como una sociedad que tiene intereses bien concretos y que se contraponen unos con otros y ante esta forma en que se nos presenta la realidad tiene congruencia la diferente multiplicidad de concepciones que se tienen sobre lo que es la política, unos la ven como conflicto precisamente por intereses contrapuestos y otros la ven como la forma de unificar estos intereses, como la búsqueda incesante de la paz y de la armonía social.
En el problema de no podernos poner de acuerdo en cuanto a lo que es política es precisamente de que partimos de cómo se nos aparece la realidad y ya no intentamos comprender lo que no se nos aparece a simple vista. Muy pocos investigadores, para esclarecer el problema, han intentado analizar el periodo en que los grupos sociales fueron comenzando a tener intereses contrarios. Se parte de que por naturaleza la sociedad esta dividida en intereses contrapuestos y no se ha partido de buscar como es que estos intereses se presentaron en la vida social, de tal forma que lo que hoy conocemos en un individualismo exacerbado y una sociedad despolitizada.
BIBLIOGRAFÍA.
- SCHMITT, Carl. “El concepto de lo Político”. Texto de 1939. Ediciones el tiempo de la Política.
- ARENDT. Hannah. “¿Qué es la Política?”. Editorial Paidos. Pensamiento Contemporáneo 49.
- SARTORI, G. “Elementos de Teoría Política”. Madrid, Alianza. 1992.
- MAESTRE, Agapito. “La estructura de la Política”.
- WEBER, Max. “El Político y el Científico”. Séptima reimpresión 2003. Ediciones Coyoacán. México. 121 Págs.
- MAFFESOLI, Michel. “El Conocimiento Ordinario”. Ed. FCE. Primera edición en español, 1993. México. 215 Págs.



[1] WEBER, Max. “El Político y el Científico”. Pág. 78 y 79.
[2] En este escrito utilizaremos el concepto consciencia para diferenciarla del concepto conciencia. La primera se refiere a la capacidad de conocer y la segunda a cuestiones morales de lo que es bueno o malo. Hacemos esta diferenciación aunque diferentes autores la utilicen indistintamente.
[3] ARENDT, Hannah. “¿Qué es la política?” Pág. 52.
[4] MAFFESOLi, Michel. “El Conocimiento Ordinario”. Pág. 88
[5] Ídem. Pág. 92.
[6] ARENDT, Hannah. Op. Cit. Pág. 45 y 46.
[7] SCHMITT, Carl. “El Concepto de lo Político”.
[8] WEBER, Max. Op. Cit. Pág. 9
[9] ídem. Pág., 15.
[10] Cita sacada directamente de la siguiente obra: MAESTRE; Agapito. “La Estructura de la Política” Pág. 54.
[11] Arend, Hannah. Op Cit. Pág. 46