lunes, agosto 07, 2006

La movilización social.

Hablando de las relaciones sociales, nuestro país vive bajo la la relación social dominante capital-trabajo y esta relación se traduce en un sin número de formas veladas y otras francamente abiertas complicando el panorama para la predicción de lo que realmente está aconteciendo en México. Para unos estamos en un movimiento revolucionario, para otros, reformista y para otros mas, más de lo mismo y es en estos eventos que tenemos que tener mucho cuidado en el análisis para no caer en subjetivismos ramplones carentes de toda base objetiva que no sirven para esclarecer el acontecer político.
Y este embrollo se da precisamente por las formas en que toman cuerpo las relaciones sociales capitalistas.
Conociendo el capital, las leyes que rigen su desarrollo y expansión conllevan necesariamente, a través de la acumulación de capital, a un deterioro de la vida de la población que mayoritariamente es dominada, entre la que se encuentra la clase obrera, el campesino, el pequeño productor industrial y comercial y otros actores cuyos intereses se ven afectados por el avance del desarrollo del capital. No todos buscan la desaparición de esa relación social dominante, sino sólo alcanzar sus intereses de clase y están dispuestos a luchar hasta alcanzar esos intereses económicos, de ahí que la movilización popular organizada en torno a la candidatura de López Obrador, sea al fin de cuentas una serie de clases dominadas por el capital y lo que los une no son esos intereses concretos de cada clase, sino una política económica común a todos que es el neoliberalismo. Por eso hay una multitud dentro de esa movilización que es más bien reformista que cualquier otra cosa, eso por supuesto no es bueno ni malo, en política no hay buenos y malos, simplemente hay y cada clase se mueve específicamente de acuerdo con ciertos intereses.
Esto hay que tenerlo claro pues otra vez es necesario precisar que la lucha es del pueblo y este luchara hasta donde quiera o hasta donde sea posible politizarlo, ya decir "pueblo" es decir mucho y nada a la vez, es borrar de un tajo las diferencias necesarias de esa masa hererogénea de intereses.

sábado, agosto 05, 2006

La lucha de clases en México

México vive un momento peculiar, una coyontura histórica capaz de haber creado condiciones para el surgimiento de una movilización popular profunda que pone en evidencia las contradicciones del desarrollo del sistema capitalista y de su componente, el sistema político mexicano. No hay que olvidar que los intereses que se ponen en juego no son pocos, es por un lado, la ganancia enorme de los grandes capitales contra los pequeños capitales y las diferentes clases oprimidas que componene nuestra sociedad.
Es de notarse que de estas clases oprimidas se nutre la movilización popular en marcha, el destino que tome esta movilización mucho dependerá de las necesidades de la gente a la que el capital cada vez deja relegada y degenerada económicamente hablando, así como también mucho dependerá de como se maneje políticamente esta coyontura por parte de los que se han puesto al frente de esta movilización con su dirigente Lopez Obrador.
La movilización popular es importante y es necesario apoyarla pero también estudiarla, aprender y aprehender de ella, de su demanda y de su capacidad de organización. Más alla de una demanda política, lo que se exige es una demanda económica, acabar con el empobrecimiento absoluto y relativo de la población causado por la acumulación gigantesca de unas cuantas empresas multinacionales, es demandar una vida digna ante la enorme desigualdad en que vivimos los mexicanos, y aquí es necesario desmenuzar bien en que consiste la demanda económica. Pero ¿cómo alcanzar una demanda cuando la política económica va de acuerdo a las leyes del capital que es la acumulación con la consecuente superpoblación relativa? El problema es el sistema económico social que nos gobierna, el capitalismo y luchar contra el capitalismo requiere no sólo de una movilización popular, sino de una mayor organización que solo se puede dar con la consciencia de la gente, con la politización de la sociedad, con la formación de una organización revolucionaria y eso no es sencillo, se consigue a partir de mucho trabajo de masas hecho por un partido de clase, bien definido y bien ubicado en los acontecimientos sociales.
Esa capacidad de organización no se da sólo con la manifestación de las contradicciones de clase, no basta con la movilización popular, sino que debe estar en manos de los más conscientes, de los más claros, de un partido político de clase. Pero eso no lo tenemos, no estamos en estas condiciones aun, hay que construirlas desde abajo, con la gente y esa al parecer es una tarea de gigantes, enorme pero no imposible.