domingo, agosto 01, 2010

América Latina: Inestabilidad, represión e insurrección

Los países de América Latina tienen muchos rasgos en común en términos del desarrollo del Estado y de su sistema político. La conformación del Estado nación data de un mismo origen, los procesos de independencia con respecto a las metrópolis, España y Portugal, llevados en el transcurso del siglo XIX.
La formación de los distintos Estados Nación que surgieron en el siglo XIX en la región tenían como propósito la formación de un Estado burgués tal y como se estaban dando las condiciones del desarrollo del capital a nivel mundial. La independencia de las naciones fue necesaria para la creación del Estado moderno, con todo y sus contradicciones internas.
Pasaron las décadas y los países se hicieron dependientes del capital, con un nivel de desarrollo para alimentar con mano de obra y materias primas a las grandes potencias desarrolladas. La región se especializó en desarrollarse para beneficio de otros, durante décadas, el gran capital de los países desarrollados se ha concentrado con los recursos de la región .
Durante todo el siglo XX, América Latina ha vivido una desestabilización política constante, donde el sistema político democrático se ha visto vacilante cuando se presentan constantemente los golpes de Estado militares o prolongadas guerras civiles en varios de ellos. La inmensa mayoría de los países en Latinoamérica ha visto mermada su democracia electorera con los golpes de estado militares durante el siglo XX y lo que se llevamos del siglo XXI. Es tarea de este trabajo profundizar fundamentalmente la segunda mitad del siglo XX. En ese sentido, durante el periodo referido podemos encontrar a groso modo los siguientes golpes de Estado en los países de la región: Argentina 1955, 1962, 1966, 1976, Brasil el 31 de marzo de 1964, Chile 1973, Colombia con la guerra civil de 1948 y el golpe de estado en 1953, Perú con gobierno militar hasta finales de la década de los noventa. Ecuador, 1972, Paraguay 1954, 1989, Uruguay, 1973. Bolivia, 1951, marcada inestabilidad en la década de los setenta, Venezuela 1992, 2002.
Con respecto a Centroamérica vemos también que la segunda mitad del siglo XX esta inmensa en los golpes de Estado y la guerra civil. Guatemala tuvo un conflicto armado de 1960 a 1993, el Salvador, golpe de Estado en 1979 y de 1980-1992 guerra civil. Costa Rica inicia la segunda mitad del siglo XX con guerra civil. Nicaragua dominada por la dictadura hasta 1979 cuando triunfa la revolución sandinista. Honduras sufre golpes de Estado militar en 1977 y 2009.
La mayoría de estos golpes de Estado fue apoyado y auspiciado por el país imperialista que se considera así mismo el país de más libertades y el más democrático del mundo: los Estados Unidos, que en base al Plan Monroe, ha hecho de Latinoamérica su espacio vital en el que ha sustentado su potente desarrollo económico.
Pero la desestabilización no sólo se debe a la intromisión fundamental de los Estados Unidos, también hay que analizar la lucha de clases que se vive internamente entre la burguesía, la pequeña burguesía, los grandes terratenientes, los campesinos, indígenas y obreros, la clase obrera ha jugado un papel fundamental en la región, con Salvador Allende en Chile, se planteaba un autentico Estado socialista, mismo que fue derrocado con un golpe de Estado militar que llevo a Pinochet al poder con la gracia de los EU, y también, la clase obrera en unión con la masa campesina propició en triunfo de la Revolución Sandinista en 1979 en Nicaragua, misma que sería traicionada y negada más adelante por la dirigencia y por la intromisión nuevamente de los EU.
A la par que se creaban los Estados Nación con gobiernos que obedecían más a intereses del gran capital externo e interno, la lucha de clases se recrudecía causando todo un periodo de movimientos armados que planteaban la insurrección como salida a la gran cerrazón de los espacios democráticos y por replantear un nuevo rumbo de desarrollo para la región. De esa manera, la respuesta social a los distintos golpes de Estado será la insurrección popular, con la creación de importantes guerrillas urbanas y rurales que planteaban un ataque frontal a las instituciones burguesas y a las dictaduras militares y en pro de la lucha por l socialismo. Siguiendo el ejemplo del triunfo de la Revolución Cubana en 1959, se abre un proceso de prolongados movimientos armados en la región. De entre los movimientos insurreccionales más importantes que se dieron en ese periodo en América Latina tenemos los siguientes.
• En Colombia surgieron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional.
• En el Salvador, surge el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.
• En Guatemala, surge la Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala.
• En Honduras, la Unificación Democrática.
• En Nicaragua surge el Frente Sandinista de Liberación Nacional
• En Perú surge Sendero Luminoso.
• En Uruguay surge el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.
El impacto de las insurrecciones en América Latina fue una muestra de la fuerza de la lucha de clases entre los intereses pro imperialistas y los intereses de la región.
En este estudio se hará poco análisis de México, pues aunque forma parte de América Latina, su sistema político fue desarrollado por mí en la tesis: “Transformaciones Históricas del sistema Político Mexicano. Una manera de entender el periodo neoliberal.” Por tanto, al estudiar en este trabajo a los demás países latinoamericanos, no hago más que ampliar el campo de estudio, bajo la misma tónica, una explicación de las transformaciones históricas del sistema político de toda la región como una forma de explicar los procesos políticos, sociales, culturales y económicos que hoy estamos viviendo n todo el subcontinente. En el transcurso de esta investigación se verá una serie de similitudes en cuanto a la falta de democracia y al surgimiento de movimientos insurreccionales como respuesta a la falta de los espacios democráticos.

Situación Económica de América Latina en la segunda mitad del siglo XX 

En los años cincuenta del siglo XX, varios países de América Latina vivieron una política de sustitución de importaciones que consistió en iniciar el proceso de industrialización a partir de exportar productos del sector primario e importar bienes de capital, lo que llevó a un crecimiento de algunas economías como México, Chile, Argentina, Colombia y Brasil, que son las economías más importantes de Latinoamérica.
El proceso de industrialización que se llevó a cabo, adoleció desde el principio de una política industrial que propiciara la independencia económica. Esto se debió a que se impulsó más el sector de producción de bienes de consumo al del sector de producción de bienes de capital. Al no haber tecnología propia para la industrialización, se tenía que depender de las potencias extranjeras, de esa manera se exportaban productos primarios con muy poco trabajo valor agregado y se importaban bienes de capital con mucho valor agregado, que a la larga propició la dependencia económica que ha tenido sojuzgada a las naciones de la región.
Grandes inversiones de las potencias imperialistas se hicieron en la región. Al contar con recursos primarios y mano de obra barata, auspició la concentración y centralización de capital hasta formar las grandes transnacionales que se especializaron en la explotación intensiva de mano de obra para extraer plusvalía a grandes cantidades. No hubo región sin explorar y explotar, América Latina fue el motivo del crecimiento de los países desarrollados para su propia desgracia . Para garantizar sus intereses, el gran capital para sostener sus cuantiosos beneficios, corrompió a la clase política para mantenerlos a su servicio, de esa manera se formaron gobiernos represores de sus pueblos y títeres de los intereses extranjeros. El gobierno de los Estados Unidos ponía y quitaba presidentes a placer en beneficio de las grandes empresas transnacionales a la par que se levantaba una ola de indignación popular que planteaban diferentes formas de lucha anti imperialistas, mismas que se abordarán en el desarrollo de este trabajo de investigación.
América Latina tiene la característica de ser hasta 1950 una región donde predominaba el campo a la ciudad, con el proceso de industrialización, la población tiende a urbanizarse cuando la industria propicia la migración del campo a la ciudad en búsqueda de empleo. Este desarrollo industrial propiciará también el fortalecimiento de la clase obrera y su lucha económica por mejorar sus niveles salariales a la par de la creación de una superpoblación relativa que empuja los salarios a la baja y una situación cada vez más precaria de las condiciones de vida de los trabajadores.
La situación económica de la región la explica la escuela estructuralista, misma que plantea que los países dependientes nunca dejarán de serlo al ser la causa del gran crecimiento de los países centrales y existe una relación de causalidad entre centro-periferia, que condena a los países en desarrollo a estar a expensas de los países centrales.
Desde el punto de vista marxista, la situación económica de América Latina, se explica por ser el capital cosmopolita, es decir, América Latina es producto del desarrollo de las relaciones capitalistas de producción, cuyo crecimiento y expansión mundial se debe a la ley de la acumulación y junto con ella, a la concentración y centralización de capital, generando contradicciones fundamentales entre intereses económicos de las diversas clases que se manifestarán en la superestructura o más concretamente, en el sistema político.
Con el advenimiento de la crisis mundial en la década de los setenta, cuando el sistema económico internacional decide abandonar el patrón oro que sostiene al dólar, comienza a avizorarse un cambio de política económica para el capital, se entraba a un nuevo periodo de acumulación, las transnacionales abogaban por más mercado y menos Estado a fin de que las inversiones puedan entrar y salir sin costos arancelarios de las diversas fronteras nacionales. Surgían los intelectuales burgueses como Miltón Friedman con su nueva doctrina liberal: el neoliberalismo, que planteaba una política de privatización y desregulación de sectores estratégicos para la economía. Con esta nueva doctrina económica, las poderosas firmas, a través de los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, obligaban a los Estados a cambiar su política económica, cuando no se daba por la buena, a través de apoyar golpes de Estado militares para echar a andar tal política económica.
Este nuevo periodo de acumulación implicó para la clase obrera y la masa campesina, un deterioro aun mayor de su nivel de vida, un incremento de la pobreza y la desigualdad, de tal manera que Latinoamérica se convirtió en la región más desigual del mundo con unos índices de desarrollo humano muy bajos en relación con otras naciones.
Comenzando con el golpe militar en Chile en 1973, se empieza a implementar la política económica del neoliberalismo en los países de América Latina, en Perú, en Argentina, en Brasil, cada uno de los países fue implementando la nueva política económica impuesta por los organismos internacionales. Muchos intelectuales de la época veían un debilitamiento del Estado Nación desde el momento en que los gobiernos dejaron a la iniciativa privada que resolviera los problemas de la gente al asumir que el mercado es el mejor asignador de recursos.
El neoliberalismo se implemento con el fortalecimiento político de la derecha en los diversos países. La derecha se hizo del poder el Chile, en Argentina, en Brasil, Perú y los demás países y fue la derecha la que impulsó con mayor determinación tales políticas que propiciaron para el capital un fuerte impulso a su desarrollo, pero a la población un hundimiento aun mayor en la miseria.
La política neoliberal en la región no tardó en surtir efectos, un incremento en los problemas económicos, mayor migración, más desempleo, menor crecimiento económico, mayor desigualdad, más pobreza, deterioro de las relaciones laborales y junto con ello la inevitable crisis económica que llevó al caracazo en 1992, o a la Argentina a la banca rota.

Efectos políticos de la política neoliberal

La guerrilla hizo acto de presencia, pero las fuerzas del Estado llegaron y actuaron a través de una ola de terror y represión sin precedente, violentando los derechos elementales y las garantías individuales, hubo exiliados políticos, desaparecidos, cárceles clandestinas, prácticas fascistas en varios países latinoamericanos. La derecha en el poder golpeó fuerte a los movimientos insurreccionales, pero a la vez que eso hacía se debilitaba y se debilitaba la política económica neoliberal.
Para la década de los noventa la política neoliberal mostró a todos su fracaso, no resolvió un solo problema social sino que todos los profundizó, por lo que el movimiento progresista fue tomando fuerza, poco a poco, la izquierda progresista fue tomando el control político avanzando en términos electorales, primero en Venezuela con la llegada de Hugo Chávez al Poder en 1998, más adelante, en los demás países, y con un discurso anti neoliberal y anti imperialista llegaron al poder si no movimientos de izquierda propiamente dicho, si la clase política más progresista en Brasil con Lula en 2002, la Argentina de Kirchner en 2003, Daniel Ortega en Nicaragua en 2006, Evo Morales en Bolivia en 2006, Fernando Lugo en 2008, político moderado.
De esa manera en América Latina se vive en estos momentos un viraje en cuanto a la política económica en cada uno de ellos, de todos esos países México y Colombia han quedado a la saga con una derecha recalcitrante y una política neoliberal, que no obstante sus abiertos fracasos, continúa enarbolándose como política de Estado.
Saludos
Juan Carlos

Saludos

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