domingo, noviembre 30, 2014

Conferencia Magistral de Rafael Correa en la Universidad de Berlín (2013)

Excelente conferencia


La condición de las ciencias políticas y la importancia de la perspectiva crítica en el estudio del poder y la política


Para entrar al tema de análisis primeramente me permito hacer una distinción entre Ciencia Política, Ciencias Políticas y Teoría Política.
En la comunidad académica se hace una distinción entre la ciencia política y las ciencias políticas; mientras que la ciencia política hace un análisis del poder y la política y son estos en verdad su objeto de estudio, lo hacen desde una perspectiva cerrada, unidimensional, unidisciplinaria, donde subsisten distintos enfoques teóricos (teoría política) para explicar el mismo fenómeno, de esa manera podemos identificar la teoría de las élites, teoría de las organizaciones, teoría de la acción colectiva, teoría de los sistemas, teoría institucional y neo institucional, teoría del estado, teoría de los partidos políticos y un sinfín de otros enfoques que proporcionan una visión distinta del poder y la política, sin embargo todos estos enfoques teóricos tienen un rasgo distintivo y es la de ser positivistas, es decir, tratan de aislar al sujeto que conoce del objeto de análisis, cuando en realidad en las Ciencias Sociales el sujeto que conoce forma parte de la misma realidad que trata de conocer.
Algunos consideran a Maquiavelo padre de la Ciencia Política aunque otros señalan una refundación de esta disciplina en el siglo XX entre cuyos refundadores se encuentran Geovanni Sartori, Stein Rokkan, Juan Linz, Mattei Dogan, Hans Daalder, Eric Allardt, S. N. Eisenstadt y otros. (Sartori, 2005: 9). Sin embargo será Sartori precisamente el principal crítico de la evolución de la Ciencia Política dominante, pues cuestiona que ésta no ha conseguido crear un fundamento metodológico riguroso. De hecho en términos de metodología lo que ha creado la Ciencia Política son más estudios que “tratan sobre técnicas de investigación y procesamiento estadístico” que “no tienen casi nada que ver con el “método del logos”, con el método del pensamiento”, derivado de ello “tenemos una ciencia deprimente que carece de método lógico y, de hecho, ignora la lógica pura y simple.” (Sartori, 2005: 11).
Si bien la ciencia política se refundó en el siglo XX, las teorías políticas han existido desde tiempo atrás. Por Teoría Política entiendo un campo doctrinario de estudios que en base a unas premisas básicas, se proponen estudiar el poder y la política, más arriba he mencionado algunas teorías importantes. La característica de estas teorías es que estudian el poder y la política desde distintas visiones pero basadas en su gran mayoría por un enfoque tradicional anclado en el positivismo. El rasgo característico de este tipo de teorías políticas consiste en ser comprensibles y entendibles en sí mismos “con independencia de la totalidad que los integra y por fuera de la cual no adquieren su significado y función” (Borón, 2014:186).
Por otro lado, las Ciencias Políticas son aquellas ciencias disciplinares que en algún aspecto de su campo de estudios abordan el tema del poder y la política y en ese sentido son multidimensionales, multidisciplinares, donde subsisten distintas ciencias enfocadas al estudio del poder y la política como la Ciencia Política misma, la Filosofía Política, la Teoría Política, la Sociología Política, la Economía Política, el Derecho Político, la Historia Política, la Antropología Política, la Psicología Política, la Geografía Política, Ética Política, Estética Política, Ecología Política, Axiología Política, entre otras ciencias (Duharte Díaz, 2006). La característica de las ciencias políticas es que su método de estudio es variable, algunas utilizan el positivismo, otros la fenomenología y podemos encontrar también la influencia del método del materialismo histórico, el método comparado, entre otros. Cada ciencia aborda aspectos importantes del poder y la política que se deben tomar en cuenta para entender el fenómeno en su totalidad, de ahí la multidisciplinariedad de las Ciencias Políticas y su importancia para entender el sistema como un todo integrado.
Un parteaguas en el estudio del poder y la política será el análisis marxista. De hecho será Marx, a través del materialismo histórico el que buscará estudiar el poder y la política desde el punto de vista de la totalidad, “la perspectiva totalizadora del marxismo y su exigencia de traspasar las estériles fronteras disciplinarias en pos de un saber unitario e integrado, que articule en un solo cuerpo teórico la visión de las distintas ciencias sociales, encierran la promesa de una comprensión más acabada de la problemática política de la escena contemporánea.” (Borón, 2014:188).
Para Marx, una visión parcial de la realidad conlleva la debilidad de explicar la apariencia y no la esencia de los fenómenos y de hecho eso servirá para justificar el statu quo con la que una clase se pretende conservar en el poder, de ahí su crítica demoledora a la explicación parcial de los principales teóricos de su tiempo. Ahí donde la mayoría de los pensadores veía un aumento de la libertad, igualdad y libertad, Marx veía en cambio un sistema explotador del hombre por el hombre, ahí donde veían los pensadores de su tiempo un sistema social ahistórico, Marx en cambio veía los fenómenos como procesos cambiantes de acuerdo a las condiciones materiales de cada época. El materialismo histórico fue el motor de sus investigaciones y descubrimientos de las leyes que rigen este sistema capitalista particular y su proceso de desarrollo que aun hoy en día podemos observar.
Será precisamente retomando el método del materialismo histórico de Carlos Marx y los descubrimientos de Edmund Freud en el campo de la psicología que surgirá la escuela crítica o escuela de Frankfurt como una respuesta a las teorías políticas tradicionales que trataban de justificar el sistema capitalista. Retomando la onceava tesis sobre Feuerbach de Marx, ellos planteaban la necesidad de una ciencia transformadora, es decir, que no solo sirviera para concocer la realidad y tomar consciencia sobre el funcionamiento del capitalismo, sino que esa teoría sirviera para fomentar una práctica transformadora de esa realidad injusta.  (Osorio, 2007), (Aguiló Bonet, 2009), (Muñoz, 2009), (López de Lizaga, 2005), (Leyva, 1999), (García Menéndez, 2014), (Frankenberg, 2011), (Carretero, 2006).
Concretamente puedo encontrar tres momentos históricos de la Teoría Crítica, se podría decir que tres generaciones, en el primer momento podemos ubicar a autores como Adorno, Marcuse, Horkheimer, Benjamin Walker, Fromm, entre otros, la segunda por Neumann y Kirchheimer y la influencia de la teoría discursiva de Habermas (Frankenberg, 2011), y la tercera puedo ubicar a todas aquellas personalidades que buscan realizar aportes a través de una crítica del sistema, ya no necesariamente desde un punto de vista del marxismo, entre aquellos intelectuales podemos ubicar a Boaventura de Sousa Santos creador de una teoría que sistematiza y va mas allá de la teoría liberal clásica y los planteamientos centrales de Foucault (Aguiló Bonet, 2009).
A todos los pensadores de la teoría crítica se les encuentra en común no aceptar la teoría tradicional dominante que busca justificar el orden existente, son más bien intelectuales que buscan alternativas teóricas de lo “aún no real” (Muñoz, 2009), con ánimo de hacer un mundo mejor a través de la emancipación y la utópia de los oprimidos (Aguiló Bonet, 2009).
Sin embargo, entre los pensadores críticos tambien hay profundas diferencias, para López de Lizaga, “la Escuela de Frankfurt es una escuela sin maestros ni discípulos, o una escuela en la que cada generación ha llevado a cabo una ruptura con la anterior.” (López de Lizaga, 2005: 12). De esa manera, mientras que el análisis de Adorno cuestiona la concepción de la racionalidad en la modernidad como una razón instrumental que lo lleva a concluir que racionalización es equivalente a dominación y por lo tanto como alternativa propone el concepto de mímesis como una alternativa emancipadora desarrollados fundamentalmente en el arte y la filosofía y apartándose de la ciencia. Para Habermas, por el contrario, la racionalidad es algo más amplio que para Adorno y para desarrollarla divide la racionalidad en dos partes, la racionalidad instrumental que cuestiona Adorno y la racionalidad comunicativa. Para Habermas, si la racioalidad nos ha condudido a un mundo de dominación y violencia se debe a que la modernidad ha desarrollado una racionalidad unilateral, en la que ha prevalecido la racionalidad instrumental sobre la comunicativa, debiendo pues, para emanciparnos, desarrollar una racionalidad bidimencional, es decir tanto la racionalidad instrumental como de la racionalidad comunicativa (López de Lizaga, 2005).
En el caso de la tercera generación y concretamente en el estudio de Boaventura de Sousa, él toma en cuenta lo que la racionalidad ha desarrollado de sí a través del devenir, tanto desde la perspectiva tradicional a través del análisis del liberalismo clásico como de un autor alternativo como Foucault para ubicar seis tipos de dominación en los que se debe tomar conciencia para transformar este mundo injusto en un mundo mas justo donde impere la libertad, la igualdad y la solidaridad (Aguiló Bonet, 2009).
Finalmente, como lo señala Blanca Muñoz, “la necesidad de la Teoría Crítica es tan ineludible en el presente como en el pasado, especialmente porque los fenómenos (injusticia, dominación, poder de las industrias culturales, pseudocultura…) que analizaron siguen tan vigentes, e incluso más que entonces, sólo que ahora el poder ha desplegado un cinismo más difícil e ideológico para ser desenmascarado. Tal desenmascaramiento se convierte en nuestra auténtica responsabilidad hacia nuestro tiempo presente.” (Muñoz, 2009:161). Se debe conocer para tranformar la realidad, no sólo para contemplarla.

Bibliografía
Aguiló Bonet, A. J. (2009). El Concepto de Poder en la Teoría Política Contrahegemónica de Boaventura de Sousa Santos: Una Aproximación Analítico-Crítica. Nómadas, 1-21.
Borón, A. (30 de Marzo de 2014). Biblioteca Virtual. CLACSO. Obtenido de Biblioteca Virtual. CLACSO: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/campus/marxis/P1C3Boron.pdf
Carretero, A. (2006). Jürgen Habermas y la Primera Teoría Crítica. Encuentros y Desencuentros. Cinta Moebio, 11-26.
Duharte Díaz, E. (2006). Las Ciencias Políticas: Relaciones Interdisciplinares. En E. Duharte Díaz, La Política, miradas cruzadas (págs. 1-36). Habana: Ciencias Sociales.
Frankenberg, G. (2011). Teoría Crítica. Academia, 67-84.
García Menéndez, J. R. (30 de Marzo de 2014). La Teoría Crítica en las Ciencias Sociales: Conocimiento, Racionalidad e Ideología. Obtenido de fisyp.rcc.com: http://fisyp.rcc.com.ar/Garcia%20Menendez.4.4.pdf
Leyva, G. (1999). Max Horkheimer y los Orígenes de la Teoría Crítica. Sociológica, 66-87.
López de Lizaga, J. L. (2005). Walter Benjamín y los Dos Paradigmas de la Teoría Crítica. Nexo. Revista de Filosofía, 11-31.
Muñoz, B. (2009). Actualidad de la Teoría Crítica. Constelaciones. Revista de Teoría Crítica, 160-166.
Osorio, S. N. (2007). La Teoría Crítica de la Sociedad de la Escuela de Frankfurt. Universidad Militar "Nueva Granada", 104-119.

Sartori, G. (2005). ¿Hacia donde va la Ciencia Política? Revista Española de Ciencia Política, 9-13.

Reseña del artículo: Teoría económica de la acción política en una democracia de Anthony Downs

El autor se propone estudiar un modelo de democracia (bipartidista y multipartidista) desde la perspectiva teórica de la escuela neoclásica de la economía, que parte de la premisa de que el hombre es un ser racional que persigue sus propios intereses y que al hacerlo consigue realizar una función social de manera eficiente.
Para construir su modelo, ubica tres agentes: la ciudadanía, el partido en el gobierno y el o los partidos de oposición, cada uno de los tres agentes ve por sus propios intereses, la ciudadanía vota por el partido que piensa que le dará mayor utilidad estando en el gobierno, el gobierno actúa a través de políticas públicas con el único fin de que eso le reditúe votos y los partidos políticos de oposición buscan el poder por el simple interés de conseguir renta, poder y prestigio que el ejercicio del poder ofrece. El hecho de que los tres agentes busquen su propio beneficio redituará en la existencia de un sistema democrático que es un bien social. De esa manera, los agentes buscando intereses individuales, conseguirán un bien social que es un sistema político democrático.
El autor hace funcionar el modelo en dos contextos, uno ilusorio y uno real, el primero consiste en suponer un mundo con información perfecta, mientras que el segundo consiste en un mundo con información imperfecta. En el primer caso tendremos como resultado unos agentes bien informados donde el gobierno concede a las preferencias de cada ciudadano exactamente la misma ponderación que a la de cualquier otro ciudadano, es decir un voto de un ciudadano es tan valioso como el de otro ciudadano por lo que no hay incentivos de cambiar un voto A para obtener un voto B que finalmente valen lo mismo. La información perfecta hace posible que ningún ciudadano pueda influir sobre la decisión de otro, es decir no existe ningún tipo de persuasión para cambiar de opinión y todo funciona en franca armonía.
Sin embargo, señala el autor, la falta de información completa tanto para los ciudadanos como para los partidos políticos y el gobierno es una situación más realista en las sociedades e influye en la estructura  de casi todas las instituciones sociales. El gobierno y los partidos de oposición no siempre saben lo que los ciudadanos desean, éstos no siempre saben lo que el gobierno y la oposición hacen y proveerse de información completa es costosa, por lo que los partidos políticos, el gobierno y los ciudadanos deben tomar decisiones con la poca información que puedan adquirir con los recursos escasos que poseen.
La existencia de información imperfecta puede tener las siguientes consecuencias: 1. Dado el poco conocimiento, algunos hombres son más importantes que otros porque pueden influir sobre más votos a través de la persuasión, por lo que sería irracional por parte del gobierno tratar a sus ciudadanos con igual deferencia, 2. El gobierno, al ignorar lo que los ciudadanos desean, transforman un gobierno democrático en uno gobierno representativo lo que implica la descentralización del poder, 3. Aparecen los especialistas que influyen en el electorado y en el gobierno y 4. Posibilita que el partido gobernante pueda ser sobornado.
Este modelo de democracia en un contexto de información imperfecta también logra explicar el surgimiento de las ideologías. Debido a que la información es imperfecta y escasa, los ciudadanos relacionan la ideología con lo que los gobiernos hacen, es decir hacen una deducción que les permite abaratar la información y tomar decisiones más certeras. De esa manera pueden votar racionalmente comparando ideologías en vez de comparar todas las políticas gubernamentales.
La demanda de ideologías por parte del electorado provoca que los partidos oferten ideologías en un afán de ganar votos. De esa manera se crean los partidos de izquierda y los partidos de derecha y entre estos dos partidos pueden subsistir otros no tan radicales hacia uno u otro lado. El autor señala que el tipo de democracia y la eficiencia de dicha democracia dependerán de la distribución ideológica del electorado. De esa manera podemos tener las siguientes probabilidades.
Una democracia bipartidista estable, se logra cuando la distribución ideológica del electorado se encuentra más hacia el centro, (ni de extrema izquierda ni de extrema derecha), ello provocará que los dos partidos de oposición tengan a parecerse en muchos aspectos y que la políticas públicas sean más estables y sin cambios muy radicales, lo que aumenta la eficiencia de la democracia.
Una democracia bipartidista inestable, se logra cuando la distribución ideológica del electorado se encuentra en los extremos, ello propiciará que en caso de alternancia, las políticas que se implementen sean radicalmente distintas cada periodo gubernamental y que una gran parte del electorado no se sienta representado lo que puede devenir en tiranía.
Una democracia multipardista se presenta cuando la distribución de los electores es multimodal que obliga a los partidos a tener una ideología que los distinga lo más posible de los demás, por lo que en caso de llegar al gobierno deben formar coaliciones (debido a que ninguno de ellos logra la representación mayoritaria de los ciudadanos), de esta forma el gobierno remunera a los votantes de cada grupo por su apoyo, lo que provoca que sus políticas públicas sean poco definidas e integradas que las de un gobierno bipartidista.
Por lo tanto el hecho de que el sistema político democrático tenga dos o más partidos depende de la distribución de votantes en la escala ideológica y las normas que rigen el sistema.

Finalmente el autor concluye que dado que la información es imperfecta y es costosa, ningún agente con capacidad de decisión está en condiciones de conocer todo lo que pueda afectar a su decisión antes de tomarla, por lo que se concluye de que es irracional que la mayoría de los ciudadanos adquieran información política con el propósito de voto, por consiguiente, en términos generales, la ignorancia en política no es consecuencia de una actitud apática y poco patriótica, sino una respuesta totalmente racional en un sistema democrático, lejos de lo que es el ideal desde la visión tradicional. Por último, lo que el autor busca con este trabajo es rescatar un tipo de análisis de la democracia que tome en cuenta el aspecto económico y político.

Reseña del prefacio: Nuevas reflexiones sobre democracia y constitución de Michelangelo Bovero

El autor Bovero hace una reflexión sobre dos conceptos epistemológicamente distintos: Democracia y Constitución en el que intenta rescatar sus diferencias y similitudes a fin de entender estos dos conceptos como uno solo.
El autor señala que hablar de una Democracia Constitucional sintetiza dos elementos, una forma de Estado (Estado Constitucional) y una forma de Gobierno (Gobierno Democrático). Señala que dicho concepto “Democracia Constitucional” es antes que todo un concepto, un modelo teórico, una construcción de la razón y que se implantó en la mayoría de los países occidentales después de la segunda guerra mundial.
La tesis se centra en puntear que entre Democracia y Constitución existe una relación determinante determinado, es decir, la existencia de uno es necesario para la existencia del otro, aunque la definición de una no depende de la definición de la otra; aunque cada una tenga su propio devenir.
Analizando primeramente el concepto de Constitución el autor se refiere al documento normativo que instituye la estructura de una colectividad política en conformidad con dos requisitos: Garantía de los Derechos Individuales y División de Poderes. Los Derechos Individuales son los límites principales del Poder Político, inviolables por él mismo, ante los cuales el Poder carece de Poder, aquello de que el Poder no puede disponer.
Para evitar que el Poder supere esos límites no queda más que dividirlo con la finalidad de que el Poder frene al Poder. Esta división se realiza mediante dos tipos de operaciones, distinción de las funciones (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) y la creación de órganos separados en los que se distribuyen, dosificando las competencias de dichos órganos para permitir su control recíproco. En síntesis, la división de poderes se inspiran en dos principios fundamentales: el principio de legalidad y el principio de imparcialidad.
Primera definición de Constitución: es la norma, o conjunto de normas que por un lado reconoce y confiere derechos fundamentales y por otro lado instituye poderes públicos, articulando sus competencias y regulando su ejercicio en función de la protección, de la garantía y de la tutela de los derechos.
Segunda definición de Constitución: es el establecimiento de un acuerdo general, por un lado, sobre los valores primarios que constituyen el fundamento de la convivencia política y cuya garantía es, para los individuos, la condición de aceptabilidad de la obligación de obedecer al poder político y, por otro lado, sobre las estructuras del poder político mismo, o sea, sobre las instituciones y sobre los procedimientos para lograr la formación de decisiones colectivas, esto es, políticas, siempre que estas decisiones sean compatibles con las garantías de los derechos. Esta es más propia de una visión contractual e iusnaturalista.
Hablando del concepto de Democracia  el autor lo usa para referirse  a una especie de Forma de Gobierno. Por Gobierno entiende al conjunto de órganos a los que se les atribuye  el poder de decisión colectiva y/o al conjunto de actividades a través de las cuales éstos ejercen dicho poder y por Forma de Gobierno el autor ilustra una configuración específica de dichos órganos y actividades, usualmente prevista en normas preceptivas.
Para poder hablar de Democracia el autor señala la existencia de cuatro elementos: naturaleza y fundamento de la democracia. Función y funcionamiento de la democracia, especies y sub especies de democracia, condiciones y precondiciones de la democracia.
La naturaleza de la democracia está indicada por su significado “poder del pueblo” e implica igualdad ante la ley. El funcionamiento de la democracia es un sistema de acciones típicas mediante las cuales se desarrolla la vida política en colectividad denominado juego democrático, representada por cuatro verbos, elegir, representar, deliberar y decidir. Especies de la democracia se entiende a las formas institucionales en las que se encarna la democracia, la democracia directa y la democracia representativa; y subespecie de la democracia se podría ubicar como democracia presidencial y democracia parlamentaria, democracia mayoritaria o consensual, democracia formal, sustancial, liberal, socialista, etc.
Por condiciones y precondiciones de la democracia el autor entiende a aquellos connotados de la forma de gobierno que derivan de una  interpretación correcta de su naturaleza, de su fundamento, especies y sub especies y comúnmente se llaman las reglas del juego que se pueden identificar en seis elementos, 1.- la mayoría de edad y derechos políticos, 2.- igualdad política (un ciudadano, un voto), 3.- libertad del voto, 4.- elegir entre la diversidad de opciones, 5.- el valor de la regla de la mayoría y 6.- que refiere a que ninguna decisión de la mayoría debe limitar los derechos de la minoría, particularmente en el derecho de convertirse a su vez en mayoría en igualdad de condiciones.
Las dos primeras reglas establecen una condición de igualdad democrática (inclusión y equivalencia), las dos siguientes establecen las condiciones de la libertad democrática (pluralismo en la información, pluralismo político. La quinta regla  es una condición de eficiencia de la democracia y la sexta es una condición de salvaguarda  o de supervivencia de la democracia. Mientras que las reglas del juego representan las condiciones de la democracia, los derechos fundamentales son sus precondiciones. Las normas constitucionales que atribuyen estos derechos no son propiamente reglas del juego, son reglas preliminares que permiten el desarrollo del juego.
Conociendo que la definición de Democracia no depende de la definición de Constitución, pueden darse las siguientes posibilidades. Una constitución no democrática que fueron aquellas que no reconocían el derecho al voto de todos por igual. Una democracia no constitucional, que al no tener normas escritas se encuentra en constante riesgo por carecer de una protección jurídica, pudiendo caer en una democracia aparente en el que por decisión de la mayoría pudiera no respetarse los derechos de las minorías.
Una constitución democrática  es una ley fundamental que satisfaga las condiciones de la democracia. Es una forma de gobierno en la que los órganos del poder democrático, además de encontrarse articulados según el principio de separación de poderes están explícitamente vinculados en su actuación por la norma constitucional que le obliga al respeto y la garantía de los otros derechos fundamentales.

La nueva gerencia pública: definición y debate

Introducción

En el marco de la administración pública que implica estudiar los procesos decisorios de impacto general que afecta a una colectividad y que trata de llevar el bien común, se desarrolla la ciencia de políticas o políticas públicas como un escaño en el ámbito de la administración pública que permite, a partir del ciclo de políticas crear una agenda de políticas y por consiguiente una formulación, una implementación y unos resultados.
En el ámbito de la ciencia de políticas, existe una serie de discusiones sobre los enfoques que debe tener esta ciencia peculiar y que se ha traducido en una literatura ortodoxia, heterodoxia, de rompimiento, políticas públicas sinópticas, políticas públicas antisinópticas, gerencia pública y nueva gerencia pública.
Sin tratar de ahondar en cada uno de los enfoques anteriores, este ensayo tiene como finalidad estudiar el último enfoque dentro de la ciencia de políticas que se denomina la Nueva Gerencia Pública o también denominada la Nueva Gestión Pública (NGP), que está en boga desde principios de la década de los ochenta en México.
Es pues el objetivo de este ensayo estudiar la NGP, tomando en cuenta diversos aspectos que la caracterizan, así como discutiendo con sus defensores y con sus principales críticos. A lo largo de este ensayo trataré de comprender los alcances y limitaciones de este enfoque para entender su importancia para las sociedades actuales que demandan una mayor eficiencia en el manejo de las políticas públicas.
Por último este ensayo tiene como base el libro de Alex Ricardo Calera Ortega e implicó buscar artículos diversos que tratan sobre el tema de la NGP.

Antecedentes de la Nueva Gerencia Pública

Desde el punto de vista de Martínez Vilchiz, existen tres aspectos básicos de la administración pública, la actividad, la disciplina de estudio y la enseñanza e investigación de la actividad pública. La administración pública puede entenderse como aquella autoridad que ejecuta leyes de interés social o también puede definirse como la exposición de los principios relativos a la acción social por parte del Estado (Martínez Vilchiz, 2009). Por ende, la administración pública persigue distintos fines y actúa por distintos medios que la administración privada, si bien tanto la administración pública como la privada tratan de administrar recursos, los fines y medios no se pueden comparar.
Para Martínez Vilchiz, dentro de la historia de la administración pública se pueden destacar dos momentos clave, la aparición del modelo o tipo ideal  de organización administrativa denominado burocracia que tuvo su crisis en la década de los setenta y la nueva gerencia pública, que vino a ser la alternativa a dicha crisis.
El primer tipo o modelo de administración pública se basa en un mecanismo jerárquico en donde los administradores desempeñan unas funciones, determinadas por un contrato y unos roles con jefes, subjefes y subalternos, que finalmente detonaron en una crisis de eficiencia, eficacia y legitimidad producida por problemas de corrupción, tráfico de influencias, clientelismo, entre otros aspectos negativos (Martínez Vilchiz, 2009). En este punto diversos autores señalan esta crisis debido a un engrosamiento de las actividades del estado, éste se volvió obeso debido a una política de estado de bienestar que implico incrementar sus funciones y con ello su ineficiencia.
La crisis de eficiencia en agencias gubernamentales pone en duda la supervivencia de las mismas; la crisis de eficacia en las acciones gubernamentales consiste en que debido a su dispersión no se focalizan sus impactos y muy frecuentemente no se solucionan los problemas públicos; finalmente, la crisis de legitimidad se debe principalmente a la falta de credibilidad y confianza en las agencias del gobierno debido a que son percibidas como agencias que han desarrollado sus propios intereses y se han divorciado de la ciudadanía.”  (Ramírez & Navarro, 1999: pp 116). Debido a la falta de control de los recursos públicos, éstos  no se asignan en base a un plan predeterminado y la política pública termina por encaminarse a distintos objetivos lejos del bienestar común como puede ser el caso de beneficiar a un grupo de interés en detrimento de otro, entre otras consecuencias, por otro lado, cada vez es menor la participación de la ciudadanía en la determinación del ciclo de políticas y a la vez está ciudadanía se encuentra desencantada con las labores del estado por considerar falta de interés de la política a las verdaderas necesidades de la comunidad.
En este sintético marco de referencia, es que nace una nueva propuesta para tratar las políticas públicas que se ha denominado la Nueva Gerencia Pública como respuesta a los desafíos que enfrentan las sociedades, esta alternativa tiene por tanto, como origen la crisis de la eficiencia, la eficacia y legitimidad del gobierno y posiciona la visión de una modernización en la administración pública.

Características de la Nueva Gerencia Pública

De acuerdo con Barzelay, la Nueva Gerencia Pública es un campo de discusión sobre la forma de estructurar, administrar y supervisar al sector público para hacer al gobierno bueno y responsable (Barzelay, 2003). En dicha discusión habrá quien plantee las ventajas, otros las desventajas, los límites, las aplicaciones concretas en determinados espacios públicos. Para unos de lo que se trata es de tratar el asunto público desde el punto de vista de lo privado, para otros, no se trata de quitarle responsabilidad al sector público sino simplemente de hacerlo responsable. De lo que se trata en este ensayo es ponderar los diferentes puntos de vista sobre este tema de actualidad.
El autor  Caldera Ortega señala que la idea de la NGP ha tenido una interpretación errónea al identificarla como una visión empresarial del ejercicio de la función pública, a través de privatizaciones, achicamiento del Estado, alejamiento de la política y acercamiento del mercado  (Caldera Ortega, 2012), para este autor, de lo que trata la NGP es la de hacer que funcione la parte operativa de la hechura de las políticas, con unos funcionarios comprometidos que busquen la maximización de la producción con una minimización de costos. Sin embargo una mala concepción de la NGP, no sólo por sus críticos, sino sobre todos para quienes la implementan sin comprenderla aun, puede derivarse en una transformación hacia lo absurdo, recorte y adelgazamiento como si esta fuera una solución de raíz  (Vega Casillas & González Cancino, 2013).
¿Qué papel debe jugar el gobierno dentro del ámbito de la NGP? Vega Casillas y González Cancino plantean que no se trata de reinventar al gobierno, sino de rediseñar su función para adecuarlo a las necesidades sociales que le permitan jugar un papel central en el desarrollo estratégico de una nación  (Vega Casillas & González Cancino, 2013). Osborne y Gaebler en su libro “Reinventando el gobierno”[1] plantea que sí se debe reinventar el estado a traves de la reestructuración, reingeniería, reinvención, realineación, reconceptualización para hacer un gobierno más económico y eficiente en el ciclo de las políticas públicas a través de la mayor libertad a los agentes públicos, más transparencia, a través del uso de la tecnología y mayor participación ciudadana (López).
Otro de los aspectos que caracterizan a la NGP es la de los contratos de los agentes públicos, pues de lo que se trata es de administrar de manera eficiente los recursos públicos y que estos tengan un impacto en la ciudadanía, que los salarios de los funcionarios públicos se correspondan con los resultados que estos generen y que se creen medidas para evaluar el desempeño de las funciones.  (Martínez Vilchiz, 2009).
La nueva gestión pública persigue la creación de una administración pública eficiente, eficaz y legítima, “que satisfaga las necesidades reales de los ciudadanos al menor coste posible, favoreciendo para ello la introducción de mecanismos de competencia que permitan la elección de los usuarios y a su vez promuevan el desarrollo de servicios de mayor calidad. Todo ello rodeado de sistemas de control que otorguen una plena transparencia de los procesos, planes y resultados, para que por un lado, perfeccionen el sistema de elección, y, por otro, favorezcan la participación ciudadana.”  (García Sánchez, 2007, pp 44).

Aspectos teóricos de la NGP

Caldera Ortega señala que la ciencia de políticas es una ciencia multidisciplinaria que se sirve de otras disciplinas como la economía, la sociología, la psicología, la antropología, etc., y de otros enfoques teóricos  por ejemplo de la ciencia política como la elección racional, teoría de las organizaciones, teoría institucional y neo institucional, teoría de los sistemas, entre otros  (Caldera Ortega, 2012)
En el caso particular de la NGP podemos determinar también algunas teorías relevantes que sirven de base para dimensionar este enfoque la NGP. Para García Sánchez, la filosofía de la NGP deviene de una relación entre el neo institucionalismo y la gerencia profesional  (García Sánchez, 2007). De manera particular señala que las tres teorías que a su parecer pueden servir para clarificar la NGP se basa en la teoría de la elección racional que implica aumentar la eficiencia a través de la reducción de costos de transacción que se logran a través de privatizaciones, gestión indirecta de servicios, introducción de competencia, a través de cooperación y colaboración y descentralización tal y como lo muestra el cuadro siguiente elaborado por la autora citada.
Desde la perspectiva del Neo-taylorismo la mayor eficiencia se puede logar a través de la racionalización normativa que implica un proceso de desburocratización y simplificación de procedimientos administrativos y de la racionalización cultural a través de la implementación de políticas dirigidas al personal para cambias aspectos negativos producidos por factores culturales, etc., a la ves se deben ontroducir técnicas privadas y la innovación tecnológica.

La Nueva Gestión Pública
TEORÍA
ACTUACIONES
PUBLIC CHOICE COSTES DE TRANSACCIÓN
Reformas en la estructura organizativa
Reducciones puras de la dimensión
Privatizaciones
Gestión indirecta de servicios
Reducciones híbridas o intermedias de la dimensión
Introducción de competencia externa
Cooperación o colaboración
Modificaciones en el diseño organizativo
Creación de competencia interna
Simplificación de la estructura jerárquica: La descentralización
NEO-TAILORISMO
Racionalización normativa y cultural
Racionalización normativa
Racionalización procedimientos administrativos
Desburocratización
Racionalización cultural
Desarrollo de políticas de personal
TEORÍA DE LA AGENCIA


Introducción de técnicas privadas


Innovación tecnológica
Transparencia de la Administración
Comunicación externa
Participación ciudadana

Fuente: Elaboración de Isabel María García Sánchez. Universidad de Salamanca.

Finalmente menciona la teoría de la agenda que implica una mayor participación de la ciudadanía que influya sobre las megapolíticas de mayor trascendencia que se deben priorizar de de una mayor transparencia de la forma en que se diseñan las políticas públicas que redituarán en beneficio de la sociedad.
García Sánchez trata de clarificar también el papel de la NGP a través de un enfoque institucionalista haciendo incapie en que por institución se entiende a un “conjunto de valores, normas, reglas, rutinas y procesos, que se desarrollan en un determinado entorno organizativo y que inciden directamente en la actuación desarrollada por los distintos actores implicados, dirigiendo y limitando su comportamiento.”  (García Sánchez, 2007). A decir de la autora a través de estos sistemas teóricos una puede entender los alcances de la NGP, la cual se plantea como reto eficientar el uso de los recursos públicos.

Política y administración en la NGP

Qué es lo que ofrece la NGP, más política que administración o más administración que política, para Caldera Ortega éste es uno de los temas centrales de la NGP; el punto de partida será el de la diferenciación clara entre criterios políticos y criterios técnicos, muchas veces incompatibles en la realidad, otras tantas como partes esenciales de un mismo proceso.
Tomando en cuenta que estos términos dicotómicos son inseparables de la administración pública y por ende de las políticas públicas. Caldera Ortega señala la complejidad de esta relación y la prioridad de estudiar el desempeño de las funciones gerenciales en un ambiente político, que toma aspecto relevante a partir del modelo neoliberal. (Caldera Ortega, 2012).
La necesidad de la NGP debe estar dirigida  a crear marcos institucionales  donde la cultura de la responsabilidad, la transparencia, y la apertura democrática sea el principal eje para la consolidación de estructuras gubernamentales, donde se garantice la libertad individual, maduración de los sistemas económicos, sociales y políticos, desarrollo humano y cultural como derecho consagrado.
Por el contrario, para Guerrero Orosco, el ideario de la NGP es desechar al gobierno político y sustituirlo por el mercado, debido a que “es tan ilimitado lo político que no existe organización alguna que lo comprenda” (Guerrero Orosco, 2003). Para este autor gerencia no tiene nada que ver con el Movimiento del Manejo Científico establecido por Taylor, Henri Fayol, Oliver Sheldon, Chester Bernard, sino con la escuela neoclásica de la economía. Aunque se denomine gerencia pública, gerencia es definido como sinónimo de mercado por lo que de lo que se trata es de adelgazar al mercado para darle paso al mercado orientando a estado hacia el consumidor y no hacia el ciudadano e introducir el espíritu empresarial dentro del Estado. Por lo tanto, concluye Guerrero Orosco, la NGP promueve un distanciamiento entre la economía y la política que se puede percibir a través de conceptos elementales como: orientación al cliente, privatización, mercado y competencia, enfoque empresarial-gerencial, gerencia por objetivos y resultados y agenciación, todo ello a un objetivo, reducir costos a través de la racionalización de recursos (Guerrero Orosco, 2003).
Diversidades entre la administración pública y la nueva gerencia pública
Carácter Distintivo
Administración pública
Nueva Gerencia pública
Principio Causal
La política
La economía
Foco Organizativo
El estado: relaciones de dominación
El mercado: relaciones de intercambio
Núcleo procesal
La jerarquía: cadena de delegación
La catalaxia: contrato
Corazón activo
Servicio público
Competencia
Fundamento jurídico
Derecho administrativo
Derecho mercantil
Orientación hacia el ser humano
Lo público
Lo privado
Fundamento axiológico
La ética: bienestar público
La eficiencia: individualismo
Naturaleza Científica
Ciencia social
Transdiciplina económica
Elaboración de Omar Guerrero Orosco

El cuadro anterior ofrece un resumen sobre las diferencias sustanciales entre lo que es la Administración Pública a la Nueva Gerencia Pública, donde distingue ese paso importante de una visión pública de una visión privada.
Para Andrea López los principios de la GP se aplican a todo tipo de organizaciones cuya característica básica es la neutralidad política, para esta autora el concepto de Gerencia Pública se acuña en Estados Unidos como reemplazo de lo que se denominaba Administración Pública (López).
Por lo tanto, para algunos autores se trata de una sustitución de lo político por lo gerencial, para otros de una combinación complementaria, pero nunca se trata de hacer más política que administración.

Elementos importantes contemplados en la NGP.

Ya henos analizado estos elementos como: visión del ciudadano como cliente, mayor utilización de tecnología de información, descentralización, rendición de cuentas, planeación y gestión estratégica, contratos (Martínez Vilchiz, 2009), privatizaciones, competencia  (Guerrero Orosco, 2003), control político, libertades, pluralidad, rentabilidad, obtención de resultados, grado de competitividad, (López) y  (Caldera Ortega, 2012).
Para una mayor eficiencia en la administración pública la NGP busca moldear técnicas utilizadas por el sector privado y traslaparlos al sector público como es el caso de la técnica  de dirección general de la organización con el propósito de que los organismos públicos sean capaces de responder a su entorno y garantizar la eficiencia operativa y el logro de metas establecidas. También se hace uso de la técnica de marketing, dirección de operaciones, diseño organizativo, dirección de recursos humanos, capacitación para que los gerentes públicos sean capaces de desarrollar habilidades en la toma de decisiones,  negociación y solución de conflictos, trabajo en equipo, creatividad e innovación, liderazgo, todo ello con el fin de reducir los riesgos y la incertidumbre  (López).
Caldera Ortega hace especial énfasis en la evaluación, no sólo de los resultados de las políticas públicas sino una evaluación de todo el ciclo de políticas, desde la agenciación, pasando por la formulación, implementación y resultados, ello permitirá conocer la eficiencia en todo el proceso para ir mejorando la calidad delas políticas y garantizar su siclo total.  (Caldera Ortega, 2012).

Las ventajas y desventajas de la NGP

Para diversos autores entre los que destaca Guerrero Orosco, la Nueva Gestión Pública debe ser capaz de proponer alternativas al funcionamiento del gobierno de manera que sean precisas y aplicables, la nueva propuesta de gestión, señala, parece ser mas un cúmulo de análisis ilusiorios y románticos  (Guerrero Orosco, 2003), Para este autor, la NGP hay que comprenderla como una visión privada de lo público teniendo en su fortaleza tambien su peculir debilidad, para Guerrero Orosco, el origen de la NGP habría que buscarlo en la teoría neoclásica y en la teoría de la elección racional donde lo que se destaca es el individualismo resaltándo la propiedad privada y la rentabilidad, produciendo un proceso de privatización del Estado.  (Guerrero Orosco, 2003).
Es decir, pretender hacer comparable la forma de organizaciòn de los organismos privados con losorganismos públicos no necesariamente puede provocar una mejor forma de hacer las polìticas públicas, dado que los objetivos finales on diferentes, mientras que los organismos privados buscan intereses individuales o de grupos individuales, las instituciones públicas buscan interes comunes de una colectividad y comunidad.
Por otra parte otros autores señalan que la NGP responde a las exigencias cada vez más complejas de un mundo desbocado y es capaz de actuar ante retos que se expresan en situaciones contradictorias: riqueza-pobreza, libertad-inseguridad, igualdad-desigualdad, por decir algunas  (León Corona, 2007). Este enfoque es necesario dado que sólo se puede concretizar en aquellas poblaciones con una participación ciudadana importante, donde esta misma ciudadanía participa en la determinación de las políticas públicas y son capaces de incidir en su desarrollo y eficiencia, por lo tanto es un mecanismo que puede dar resultados deseados para hacer de este mundo un lugar digno para vivir.

Conclusión

Podemos cloncluir la la Nueva Gerencia Pública es producto de una crisis del gobierno como hacedor de políticas públicas donde predominaba, a través del modelo burocrático, la corrupción, ineficiencia, clientelismo, tráfico de influencias, mala administración que trajo como consecuencia una demanda de la ciudadanía por la democratización del espacio público, la transparencia y la rendición de cuentas.
Como alternativa al modelo en crisis surge una nueva idea de administrar la cosa pública a través de priorizas aspectos operativos dentro de la administración pública, la idea es hacer a un gobierno, eficiente, eficas y legítimo ante la sociedad, que sea capaz de enfrentar los retos como hacedor de mega políticas que inciden en un mejor nivel de vida más digno y decoroso de la ciudadanía.
Esta nueva propuesta o enfoque de la NGP ha sido alimentada con argumentos de los teóricos que plantean que a través de la gerencia pública se puede acercar a un tipo ideal de políticas públicas eficientes a través de la emulación de ciertos elementos y técnicas utilizadas por lor organismos privados dentro de su quehacer cotidiano, sin embargo, la nueva propuesta también ha sido blanco de cuestionamientos sobre todo por hacer comparable lo incomparable, es decir los organismos públicos y privados.
Sin lugar a dudas es amplio el debate sobre esta nueva opción como hacedoras de políticas públicas, ya se han implementado en algunos países y en algunos estados y municipios de México y se están realizando estudios sobre la factibilidad, los alcances y limitaciones de esta nueva perspectiva. 

Trabajos citados

Barzelay, M. (2003). La Nueva Gerencia Pública: invitación a un diálogo cosmopolita. Gestión y Política Pública, 241-251.
Caldera Ortega, A. R. (2012). De la Administración Pública a las Políticas Públicas. México: Miguel Angel Porrúa.
García Sánchez, I. M. (2007). La nueva gestión pública: evolución y tendencias. Salamanca: Instituto de Estudios Fiscales.
Guerrero Orosco, O. (2003). Nueva gerencia pública: ¿gobierno sin política? Revista Venezolana de Gerencia, 379-395.
León Corona, B. (2007). La nueva gestión pública y el estilo personal de gobernar. Sociológica, 253-263.
López, A. (s.f.). La Nueva Gestión Pública:Algunas precisiones para su abordaje conceptual. Instituto Nacional para la Administración Pública .
Martínez Vilchiz, J. (2009). La nueva gerencia pública en México. Una medición de su intensidad e impactos en las entidades del país. Convergencia. Revista de Ciencias Sociales, 199-227.
Ramírez, J. d., & Navarro, E. (1999). Formación para la Nueva Gerencia Pública. Academia. Revista Latiniamericana de Administración, 113-126.
Vega Casillas, S., & González Cancino, E. (2013). Modernización y Gerencia Pública. RAE - Revista de Administração de Empresas, 512-518.




[1] Citado por Andrea López